Los franceses acuden a las urnas este domingo para elegir entre Hollande y Sarkozy

Los sondeos divulgados el viernes le dan entre un 52,5% y un 53,5%, frente a un 47,5% y un 46,5% para Sarkozy.

La campaña electoral terminó oficialmente el viernes, por lo cual los candidatos deben guardar silencio y está prohibido publicar sondeos hasta el cierre de las urnas a las 18H00 GMT del domingo.

Sin embargo, el segundo turno de las elecciones presidenciales francesas se inició formalmente este sábado con la apertura de cuatro puestos de votación en San Pedro y Miquelon, dando inicio al proceso de votación de los inscritos fuera de Francia.

Las elecciones se iniciarán formalmente en Francia a las 08H00 local, pero los primeros electores ya comenzaron a emitir sus votos en San Pedro y Miquelón. También votarán este sábado en Guyana, Guadalupe, Martinica, San Martín, la Polinesia Francesa, Wallis y Futuna y Nueva Caledonia, así como los franceses en el continente americano.

En San Martín y Miquelon (situadas en el Atlántico Norte), los primeros entre los 4.920 inscritos en las listas electorales comenzaron a presentarse ante los puestos electorales, tres de ellos en San Pedro y uno en Miquelon.

En total, hay 1,7 millón de electores inscritos para votar en todos los departamentos y colectividades francesas de ultramar.

Al cierre de la campaña, Hollande exhortó a sus compatriotas a darle una amplia victoria. "Si los franceses deben elegir, que lo hagan claramente, masivamente, que le den al que será investido toda la capacidad y los medios para actuar", afirmó el viernes.

El candidato socialista agregó que representa a "más que la izquierda". "Represento a todos los republicanos, los humanistas, los apegados a valores y principios", dijo en Moselle (este).

El jueves, Hollande recibió el apoyo del dirigente centrista François Bayrou (9,13% de votos en la primera vuelta), quien dijo que votaría por él, aunque sin dar consigna de voto a sus partidarios.

Sarkozy, por su parte, puso sus esperanzas en una fuerte participación. "Verán una gran sorpresa", aseguró el viernes, instando de nuevo a la movilización de "la mayoría silenciosa, los abstencionistas y los electores de la extrema derecha", durante un viaje a Sables d'Olonnes (oeste).

El presidente volvió a agitar la amenaza de que Francia se encuentre en una crisis como la de España si los socialistas llegan al poder. "Miren a España ¿Quieren la misma situación? No se trata de dar miedo. La cuestión es mirar al otro lado de nuestra frontera", declaró.

Pero las perspectivas son más que sombrías para Sarkozy. No sólo los sondeos le son desfavorables, sino que tampoco logró el apoyo de ninguno de los candidatos que quedaron descalificados en la primera vuelta.

La dirigente del Frente Nacional (FN), Marine Le Pen (tercera en la primera vuelta, con casi un 18%), dijo que votaría en blanco y criticó con virulencia al presidente, pese a que éste centró buena parte de su campaña en cuestiones de inmigración y seguridad para atraer al electorado ultraderechista.

Esa estrategia espantó en cambio a buena parte del electorado centrista y fue la causa que invocó Bayrou para anunciar su decisión "personal" de votar por Hollande.

El candidato socialista se benefició, en cambio, del apoyo incondicional del candidato de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon (11,10% de los votos en la primera vuelta) y de la ecologista Eva Joly (2,31%).

La elección francesa es observada con especial atención por el resto de la Unión Europea (UE), sumida en el estancamiento y la crisis de la deuda, debido a la proclamada voluntad de Hollande de renegociar el pacto fiscal, con duros ajustes, impulsado por Alemania, para incluir políticas de reactivación. AFP

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