Malí recibe al presidente francés con los brazos abiertos

Hollande, acompañado por el presidente interino malí, Dioncounda Traoré, visitó una histórica mezquita y el centro de la ciudad, donde se conservan preciosos manuscritos antiguos, muchos de ellos quemados por los islamistas.

Entre 2.000 y 3.000 personas se congregaron para "decir gracias" a Francia en la principal plaza de la ciudad al son de los tam-tam, prohibido por los islamistas, igual que cualquier tipo de música, durante su ocupación.

Tombuctú, a 900 kilómetros al noreste de la capital, Bamako, seguía este sábado bajo vigilancia estricta, con militares franceses cada 100 metros y tanques y camionetas repletas de soldados malíes patrullando las calles.

El presidente francés llegó acompañado de tres de sus ministros: Laurent Fabius (Relaciones Exteriores), Jean-Yves Le Drian (Defensa) y Pascal Canfin (Desarrollo).

"Nosotras, las mujeres de Tombuctú, damos las gracias infinitamente a François Hollande. Ha cortado el árbol, ahora sólo queda arrancarlo de raíz", afirmó Fanta Diarra Touré, de 53 años, una exrecepcionista que llevaba un chal con los colores de la bandera francesa. La mujer exhortó al ejército francés "a quedarse al menos cinco meses para buscar a esa gente", los islamistas que huyeron de la ciudad sin luchar.

Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) y Ansar Dine (Defensores del Islam) ocuparon Tombuctú durante diez meses e instauraron un régimen represivo basándose en una interpretación rigurosa de la sharia (ley islámica), con amputaciones, latigazos para las parejas "ilegítimas" o para los fumadores.

Además de obligar a las mujeres a llevar un velo integral, prohibir las escuelas mixtas, el fútbol, los bailes y la música, los islamistas destruyeron mausoleos de santos musulmanes, adulados por la población local, al considerar esta veneración como "idolatría".

Los islamistas también destruyeron algunos manuscritos de varios siglos de antigüedad que se conservaban en Tombuctú, durante siglos un gran centro cultural del islam y una ciudad próspera en el camino de las caravanas hacia el desierto del Sáhara.

Poco antes de viajar a Tombuctú, el presidente francés fue recibido en Sévaré (centro) por el presidente Traoré. Poco después, los dos jefe de Estado tenían previsto ir a Bamako para celebrar un almuerzo de trabajo y un discurso público. En ese discurso, François Hollande pedirá a los países africanos que sustituyan a las fuerzas francesas presentes desde hace tres semanas en Malí y abogará por la reconciliación nacional y el diálogo.

El presidente francés podría anunciar, por otra parte, el inicio de la retirada del contingente militar francés en Malí, que tiene unos 3.500 soldados.

La intervención francesa empezó el 11 de enero, cuando los islamistas que ocupaban el norte de Malí desde marzo de 2012 empezaron a avanzar hacia el sur. Las fuerzas malíes y francesas retomaron el fin de semana pasado, sin oposición, varias localidades del norte que estaban en manos de los islamistas, entre ellas Gao y Tombuctú.

La situación es más complicada en Kidal, a 1.500 kilómetros al noreste de Bamako, una localidad controlada durante mucho tiempo por Ansar Dine y que pasó antes de la llegada de los soldados franceses bajo el control del Movimiento Islámico del Azawad (MIA, disidente de Ansar Dine) y del Movimiento Nacional para la Liberación del Azawad (MNLA, rebelión tuareg).

"Un primer contingente de militares chadianos llegó a Kidal. Están en la ciudad y los franceses controlan el aeropuerto", indicó una fuente malí, sin dar más precisiones. Kidal es el último refugio de los combatientes islamistas expulsados del norte de Malí. AFP

Categoria: