¿Cómo y cuánto hay que cocer un huevo? Trucos para conseguir el huevo cocido perfecto

¿Cómo y cuánto hay que cocer un huevo? Trucos para conseguir el huevo cocido perfecto

Todo el mundo sabe cocer un huevo. Y es que se trata de algo tan elemental como dejar un huevo durante un rato en agua hirviendo, sacarlo, pelarlo y listo. Hasta quienes pasan por ser un cero a la izquierda en la cocina seguro que pueden presumir de hacer unos huevos cocidos comestibles.

Pero más allá de esta tarea básica, cocer un huevo también tiene sus pequeños misterios. Empezando por el tiempo que hay que dejar el huevo cociendo para obtener una yema más o menos cuajada. Sí, 10 minutos es el tiempo estándar estipulado para cocer un huevo al punto, pero más allá de este tiempo hay un abanico de posibilidades que pueden ser muy útiles cuando no se trata de comer un huevo cocido sin más, sino del huevo cocido perfecto. O, mejor dicho, un huevo cocido tal y como nos gusta a nosotros.

Para salir de dudas, cronómetro en mano, hemos experimentado con media docena de huevos para comprobar los resultados con diferentes tiempos de cocción, desde 4 minutos hasta 12 minutos, desde el clásico huevo pasado por agua y pensado para comer la yema con cuchara (por debajo de 6 o 5 minutos) hasta ese huevo bien pasado –hard boiles egg, que dicen los ingleses- si nos pasamos de los 10 minutos.

Más allá de los tiempos de cocción, hay algunos consejos y datos que merece la pena conocer cuando nos enfrentamos a la sofisticada labor de cocer un huevo.

¿Empezar con el agua fría o echar el huevo al agua hirviendo? Los expertos recomiendan empezar con los huevos en agua fría para cocciones largas (por encima de los 7 minutos). Es también una forma de que no se rompan al echarlos en agua ya hirviendo. De todos modos, dejar que el agua hierva primero y echarlos después es una forma más precisa de controlar el tiempo de cocción sin tener que estar observando para ver cuándo exactamente empiezan a cocerse. Y si vamos a cocerlos menos de 7 minutos no afectará a la textura final.

Para que no se rompan. Quienes vivan con miedo de que el huevo se rompa al echarlo en agua hirviendo, pueden seguir estos consejos: dejarlo a temperatura ambiente una media hora antes de cocerse; hacerle una pequeña incisión con una aguja; y, evidentemente, echarlo al agua con cuidado, usando una cuchara en lugar de lanzarlo desde dos metros de distancia.

¿Los guardo en la nevera? Aparentemente no tiene mucho sentido guardar los huevos en la nevera si en los mercados están a temperatura ambiente. Correcto, pero como lo que los huevos necesitan es un sitio fresco, seco y, sobre todo, temperatura constante, el mejor lugar es la nevera. Además de sacarlos un rato antes de cocinarlos, es importante que estén cubiertos, porque su cáscara es porosa y absorbe los olores.

Sal. Precisamente por esa porosidad de la cáscara tiene sentido salar el agua en el que los vamos a cocer, para que el huevo absorba parte de esa sal. Por cierto, si tenemos trufas por casa, guardarlos unos días en un bote cerrado junto a las trufas también nos permitirá aprovechar esa cáscara porosa para dar a los huevos un sabor único.

Para pelarlos fácilmente. Detener la cocción con agua fría o incluso en un bol con hielos no sólo facilitará mucho la tarea a la hora de pelarlos, sino que también permite ajustar los tiempos de cocción porque, aunque los saquemos del agua, el calor residual que mantiene el huevo hará que se siga cocinando aunque ya no esté en la cazuela.

La numeración. Con los huevos funciona esa complicadísima norma que dice que compres siempre el mejor producto que tu presupuesto te permita. Aunque en los últimos años se ha convertido en algo de sobra sabido, nunca está de más recordar que en la numeración impresa en la cáscara de los huevos, con la primera cifra se indica el tipo de gallina de la que se han obtenido: 0 para gallinas alimentadas con productos ecológicos, 1 para camperas -que viven sueltas-, 2 para criadas en el suelo, y 3 para enjauladas. La teoría dice eso, aunque evidentemente hay mucha picaresca por parte de las granjas, y seguramente no hay tanta gallina campera como nos gustaría. Así que si tu tía la del pueblo tiene gallinas, ve a verla más a menudo y tráete una docena de huevos.

¿Está fresco? Sobre la caducidad de los huevos hay muchas teorías, desde quienes dicen que hay que seguir al pie de la letra la fecha de consumo indicada, hasta los que aseguran que duran un mes sin problema y que ni caso a la caducidad. Evidentemente, cuanto más fresco mejor y, sobre todo, si lo vamos a comer crudo o poco hecho, mejor no jugársela demasiado para evitar sustos. De todos modos, un truco muy conocido para saber cómo de fresco está un huevo es dejarlo en agua y comprobar si flota (mala señal) o se hunde.

Fuente: 20Minutos

YR

Categoria: