Costillas a la parrilla: 5 errores que jamás deberías cometer

Costillas a la parrilla: 5 errores que jamás deberías cometer

¿Te has preguntado por qué que tus costillas a la parrilla no quedan perfectas? Checa nuestra lista de los 5 errores más comunes y déjalos atrás de una vez y para siempre.

1. Separar las costillas antes de cocinarlas

Cortar en porciones individuales las costillas antes de cocinarlas es uno de los errores más irreparables a la hora de preparar este delicioso platillo. Si no las cocinas completas con el hueso, nunca obtendrás costillas tiernas y doradas. Lo más probable es que te queden duras y secas.

2. No retirar correctamente la membrana que recubre las costillas

Uno de los errores más comunes a la hora de cocinar costillas de puerco es no retirar la membrana que recubre el lado de los huesos del costillar. Pídele ayuda a tu carnicero amigo, si aún no te animas a hacerlo en casa, o bien sigue los siguientes tips que publica el sitio The Kitchn para hacerlo:

- Comienza por el lado más grueso de las costillas y desliza un cuchillo fino y afilado entre el hueso y la membrana para despegarla.

- Luego, con tus manos jala de la membrana para despegarla de los huesos.

- Eso sí, ayúdate con una toalla de cocina si sientes que la membrana está particularmente resbaladiza así no se rompe y puedes retirarla completamente.

3. No retirar el exceso de grasa

Claro que amamos el combo crujiente, suave y carnoso de las costillas marmoladas, ¡pero no en exceso! La clave está en la proporción. ¿Cómo la detectas? Fíjate que, a la vista, los colores rosado de la carne y blanco de la grasa no estén desproporcionados. Con un cuchillo afilado, retira el exceso de grasa que recubre la pieza de carne por encima. No retires las vetas interiores porque se derretirán en la cocción y harán que las costillas queden perfectamente jugosas.

4. Asarlas a fuego vivo sin una cocción previa

El fuego vivo o directo puede ser ideal para lograr la caramelización y cocción de las costillas, pero no es un buen aliado a la hora de conseguir el punto justo de ternura.

Para ello, debes precocer las costillas a fuego lento, durante al menos 1 hora por kg (2.3 lb). La mejor opción es utilizar un slow cooker o cocerlas al horno convencional, aunque hay muchos que deciden hervirlas.

Recuerda añadir hojas de laurel, pimienta en grano, sal y ajos enteros para que absorban su sabor durante la cocción.

5. Cocinarlas primero del lado de la carne

Cuando asas carne con hueso, nunca es aconsejable comenzar la cocción del lado de la carne. Siempre debes comenzar asando del lado del hueso. Así lograrás más sabor, una cocción más pareja y un dorado perfecto.

Fuente: Yahoo

AJV

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