Señales que te indican que debes ir al ginecólogo

Lo ideal es al menos ir una vez al año, pero si eres de las que deja pasar la cita por más tiempo, checa estas señales que nos compartió Siempre Mujer que te indican que debes ir al ginecólogo.

Cuándo debes ir a ver a un ginecólogo

Acude a los exámenes pélvicos anuales y las pruebas Papanicolau y del virus de papiloma humano con la frecuencia recomendada para tu edad. Estas son medidas clave en la prevención del cáncer del cuello uterino.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, en los últimos 40 años los casos de cáncer de cuello uterino y el número de muertes por este tipo de cáncer han disminuido notablemente y esto se debe a que muchas mujeres se están haciendo los exámenes preventivos que detectan cualquier anomalía antes de que se convierta en cáncer.

Sangrado entre un periodo y otro. Algunas de las causas comunes del sangrado irregular incluyen las fluctuaciones hormonales, bajos niveles de tiroides, estrés, infecciones o lesiones vaginales, abortos espontáneos y muchas más, no menos alarmantes. No dejes de ir al médico sobre todo si estás embarazada, si el sangrado está acompañado de vértigo, fatiga o dolor o si el sangrado es muy abundante. Deja de tomar aspirina si la estás tomando, haz reposo y comunícate con tu médico de inmediato.

Cualquier tipo de secreción vaginal inusual o persistente. Todas las mujeres experimentamos algún tipo de secreción vaginal normal provocada por factores como la ovulación, el estrés emocional, la excitación sexual o el embarazo, pero hay ocasiones en que se puede alterar el pH de la vagina y provocar infecciones. Si percibes cambios en la apariencia, el olor o la frecuencia de las secreciones vaginales, debes consultar con un especialista.

Sangrado después de tener relaciones sexuales. Nada te devuelve al mundo más rápidamente después del sexo como notar que tienes sangramiento vaginal. Y ninguna de las causas se pueden dejar de tomar en serio: clamidia, displasia del cuello uterino, enfermedades venéreas, vaginitis…

Sospechas de contagio. Si tienes la más mínima duda de que tú o tu pareja puedan tener una enfermedad de transmisión sexual, no demores en acudir al médico. Una detección e intervención rápida puede significar más éxito en el tratamiento y la curación. Las causas de las ETS son los parásitos, virus y bacterias y entre las más comunes están la sífilis, la gonorrea, la clamidia, el herpes genital, el VIH/SIDA, el VPH y la tricomoniasis.

Razones familiares. Si tienes historial familiar de enfermedades sexuales, incluyendo casos de cáncer de seno antes de la menopausia, debes visitar al ginecólogo con más frecuencia y seguir sus recomendaciones.

Fuente: actitudfem.com

BA

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