Capo colombiano implica al ex presidente Samper en asesinato de un político, según la prensa

Gómez Hurtado, que lideraba el ala más radical del Partido Conservador Colombiano (PCC) y varias veces aspiró a la presidencia del país, fue tiroteado el 5 de noviembre de 1995 a la salida de una universidad privada de Bogotá de la que era profesor.

El crimen fue cometido en medio de una creciente crisis gubernamental por las denuncias e investigaciones sobre infiltración financiera del ahora desaparecido Cártel de Cali en la campaña de Samper, quien encaró un proceso político en el Congreso que no prosperó por falta de pruebas.

Gómez Bustamante, conocido con el alias de "Rasguño", habló de la supuesta implicación de Samper y Serpa, ahora gobernador del departamento de Santander, durante una diligencia judicial realizada del 12 al 13 de enero pasados en una corte judicial de Nueva York.

En la vista participaron delegados de la fiscalía y la procuraduría colombianas, que han seguido por separado un proceso penal y otro disciplinario, respectivamente, relacionado con el caso.

Según fragmentos del testimonio divulgados por la radio, "Rasguño" aseguró que supo de la presunta vinculación de Samper y Serpa con los hechos durante una reunión entre capos y paramilitares celebrada en 1996 en una hacienda del desaparecido líder de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) Carlos Castaño.

La supuesta implicación fue referida por el narcotraficante Orlando Henao, asesinado en una cárcel en 1998, dijo Gómez Bustamente, para quien este capo le precisó que el plan criminal estuvo a cargo del coronel en retiro Danilo González, asesinado en Bogotá en 2004.

Para ejecutar el crimen, González, antiguo policía que acabo vinculado con el narcotráfico, "utilizó a dos de sus hombres de confianza: dos suboficiales de la policía", según "Rasguño".

El capo sostuvo que Gómez Hurtado fue asesinado por el temor de que él pudiera llegar al poder dentro de una junta militar que, al parecer, se buscaba conformar una vez que Samper, acosado por el llamado "narcoescándalo", fuera apartado de la presidencia.

Esta versión explicaría una reciente solicitud de la procuraduría (órgano encargado de controlar el comportamiento de los funcionarios públicos) a la fiscalía de indagar a "ciudadanos colombianos" que no identificó "como coautores del crimen de Álvaro Gómez Hurtado".

El órgano de control estatal explicó la reserva se tomó "en aras de garantizar la eficacia de la investigación y para proteger su integridad en esta parte determinante del proceso". EFE

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