Un equipo de médicos curan a paciente gracias a trasplante con células madre en Venezuela

Estas investigaciones comenzaron hace varios años, primero en el laboratorio con células de ratones, después con células madre humanas, pero utilizadas en conejos, y por último se pasó a la investigación en personas, con el señor Luis Alvarado, paciente del Hospital Universitario, quien sufrió un accidente automovilístico, después del cual los huesos de su pierna izquierda no lograron soldar, así lo señala AVN.

Estos estudios científicos que involucran el desarrollo de investigaciones con tratamientos basados en células madre son llevados a cabo en La Unidad de Terapia Celular del IVIC, “que fue creada con la idea de aprovechar la capacidad de regenerar tejidos dañados a partir de estas células”, afirmó el doctor Egidio Romano, coordinador de esta unidad.

“Esto que hemos llevado a cabo y que presentamos hoy al país es una innovación pues es la primera vez que en Venezuela y el mundo se hace tratamiento de oseartrocis con células mesenquimales osteogénicas y endoteliales puestas sobre microesferas”, explicó Romano.

Son llamadas células madre, a las que siendo no especializadas pueden convertirse en cualquier otra con funciones determinadas y renovarse indefinidamente. Éstas se encuentran en prácticamente cualquier tejido, en pequeñas poblaciones que tienen la capacidad de migrar y reemplazar a las células que se pierden o dañan en diferentes órganos, producto de desgaste, lesiones o enfermedades.

Uno de los usos más importantes, encontrado hasta ahora, tiene que ver la utilización de las células madre humanas dirigidas a diferenciarse en tipos específicos ofreciendo la posibilidad de obtener una fuente renovable de éstas y tejidos de reemplazo para varios tipos de enfermedades que aquejan actualmente a la población mundial.

“En el IVIC nos propusimos hacer un trabajo en varios pasos primero aprender cómo separar estás células de la médula osea, cómo multiplicarlas, hacer que se diferencien y, finalmente, aprovechar esta capacidad para tratar de sanar lesiones que espontáneamente ha sido difícil que curen”, explicó el doctor Romano.

En el caso del señor Alvarado se obtuvo médula osea, mediante una punción en su cresta iliaca, y a través de este procedimiento sus células mesenquimales, éstas se diferenciaron en osteoblastos (células de hueso) y se multiplicaron a 100 millones aproximadamente en el laboratorio de terapia celular del IVIC, para luego, con la colaboración de los médicos traumatólogos del Hospital Universitario, colocarlas en la lesión del paciente.

“Sorprendentemente tres meses después este paciente estaba curado, lo que no había ocurrido con otros tratamientos utilizados para la sanación de este tipo de patología, manifestó el doctor César González jefe de la Cátedra de Traumatología del Hospital Universitario. “Nos sorprendió la velocidad con la que se consolidó el hueso, pero no sólo eso, sino cómo estas células madres también cerraron y cicatrizaron las heridas de la piel que estaba ulcerada, en un diabético”, dijo.

La Unidad de Terapia Celular del IVIC es una obra de reciente data del Gobierno Bolivariano y con ella Venezuela asume una posición de vanguardia ante el panorama terapéutico que representan las células madres. AVN

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