A un mes de elecciones en Perú, despuntan Toledo y Keiko Fujimori

Fujimori y Castañeda se pisan los talones con una diferencia de uno o dos puntos, entre 19 y 22%, aunque ella tiene cierta ventaja, pues ha mantenido una cifra estable durante meses mientras el ex alcalde ha ido perdiendo fuerza en las últimas semanas.

Más allá de los nombres, la campaña se ha caracterizado por una casi unanimidad de mantener el modelo actual que ha generado un crecimiento sostenido de la economía (8,8% en 2010), que los principales candidatos no ponen en duda y ante el cual sólo proponen correctivos para reducir los niveles de pobreza.

"Toledo tiene todo a su favor para acceder al balotaje del 5 de junio porque ha llevado mejor su campaña y ha podido captar los votos de distintos sectores en todas las regiones del país", dijo a la AFP el analista e historiador Nelson Manrique.

"Por tanto la disputa se va a dar entre Fujimori y Castañeda para dirimir al otro candidato que pasará a la segunda ronda", añadió.

Según Manrique, la candidata Fujimori cuenta con el mismo nivel de hace seis meses, que es "el techo histórico del fujimorismo". "El capital que tiene es por ser hija del ex presidente Fujimori y no atrae voto nuevo", refirió.

El sociólogo Eduardo Toche, del Centro de Promoción del Desarrollo, subrayó que Keiko Fujimori podría pasar al balotaje, pero advirtió sus limitaciones.

"Tiene un núcleo duro que de todas maneras votará por ella, pero su gran problema es su anti voto, porque hay un amplio sector que nunca votaría por ella", anotó.

Explicó que ese anti voto radica en que "no ha podido manifestar suficiente autonomía del padre y que ha instalado una imagen de ser dependiente de la figura paterna, con todo lo negativo y positivo de su gestión".

El ex presidente Fujimori cumple actualmente una pena de 25 años de prisión por violación a los derechos humanos durante su régimen (1990-2000), aunque goza de gran popularidad en algunos bolsones de la población.

No obstante, Toche refirió que con un caudal de 20% la hija del ex gobernante sí puede convertir a su agrupación en protagonista importante de la política peruana en los próximos cinco años.

Un tono similar tuvo el ex miembro de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, Enrique Bernales, para quien Keiko Fujimori no tiene talla de estadista y "es un mascarón de proa en que está refugiado el fujimorismo".

Y de Castañeda dijo que si bien tuvo una convocatoria importante como alcalde de Lima (donde llegó a tener una popularidad superior al 80%) no puede repetirla a nivel nacional.

Una de las particularidades de la elección es que el APRA, el partido en el poder, no tendrá candidato, pues su aspirante, la ex ministra de Economía Mercedes Aráoz, se retiró de la contienda por diferencias internas dentro del partido, aunque las encuestas igual sólo le daban un 6% de intención de voto.

El analista Carlos Basombrío escribió en el diario Perú 21 que desde enero los cambios en la tendencia de voto son insignificantes y que la situación no está para "cambios bruscos y los movimientos son más lentos y cautelosos".

La impresión de los analistas es que la campaña electoral es "bastante floja y con poco entusiasmo" de los votantes, como señala Bernales, y también "mediocre" al decir de Manrique y Toche.

"La gente tiene recelo de los políticos y se elige no al mejor sino cuál es el menos malo", apuntó Manrique, mientras que Toche advirtió que "hay un vuelco muy delicado hacia una tendencia conservadora que no cuestiona el modelo de economía de mercado en Perú". AFP

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