Gorras y lentes oscuros nos protegen del astro rey en vacaciones

Los cuidados al ir a la playa no se deben limitar al uso de protector solar y sombrillas. Accesorios como lentes de sol y gorras ofrecen beneficios reales en la prevención de afecciones oculares, lo que les da un valor que va mucho más allá del mejoramiento de la apariencia. Conociendo esto, la elección de los anteojos oscuros adecuados pasa a ser mucho más importante que cualquier otro elemento del vestuario.

El presidente de la Sociedad Venezolana de Oftalmología, Dr. Kenton Perret-Gentil, explicó que los rayos solares son perjudiciales para la vista, en especial si penetran de forma directa en el globo ocular, pudiendo ocasionar daños en la conjuntiva, el cristalino y la retina -parte importante del ojo encargado de llevar al cerebro las imágenes y los reflejos de la luz-.

El doctor Perret-Gentil indicó que una de las enfermedades más graves que se desarrolla en la retina es la Degeneración Macular Asociada con la Edad –DMAE-, que afecta la visión central y se genera en la mácula, área de la retina que mide menos de 300 micras. Actualmente representa la primera causa de ceguera no reversible después de los 60 años. La exagerada exposición al sol puede causar el mal de forma precoz o exacerbarla después de esa edad.

Cómo distinguirla

La Degeneración Macular Asociada a la Edad ocasiona diferentes síntomas dependiendo de la persona. Puede ser imperceptible al comienzo, sobre todo cuando se produce en un ojo. Ver líneas rectas distorsionadas, palabras borrosas, problemas para detallar y áreas oscuras o vacías en el centro de la visión, son manifestaciones típicas de la enfermedad.

La DMAE se clasifica en dos tipos: seca y húmeda. La primera se origina por deterioro de las células de la mácula sensibles a la luz debido al paso del tiempo y representa 90% de los casos de la enfermedad. La segunda forma ocurre cuando vasos sanguíneos anormales crecen en el área y gotean sangre y líquido. Éste es el tipo más severo y la pérdida de la visión ocurre muy rápido.

El especialista aseguró que la DMAE húmeda puede tratarse con inyecciones en la cavidad vítrea de ranibizumab, medicamento que inhibe el crecimiento de los vasos sanguíneos y el goteo en la mácula. Advirtió que es importante atacarla a tiempo, de lo contrario podría dejar cicatriz y huellas en la visión central. A pesar de que la DMAE seca no tiene tratamiento, el médico indicó que puede prevenirse con el consumo de antioxidantes, minerales y beta-carotenos como luteína presentes en algunos alimentos.
En la playa o la montaña

El oftalmólogo dijo que cuando se acude a la playa no debe dejarse de lado medidas sencillas, como el uso de lentes oscuros y gorras, debido a que las personas suelen acostarse a tomar sol por largo tiempo y la luz podría penetrar de forma directa. Además, advirtió que los más dañinos son los rayos ultravioleta y los azules (baja longitud de onda), por lo cual es recomendable que estos accesorios tengan entre 80% y 100% de protección.

“Esos lentes que venden a la orilla de la playa no son seguros porque no protegen contra los rayos UV ni los azules. Quitan un poco el reflejo porque son oscuros, pero no evitan el daño ocular. La recomendación es adquirir el accesorio en ópticas, aunque sean más costosos”, recomendó el doctor Perret-Gentil. El médico detalló que los paseos a la montaña también implican ciertos riesgos, debido a que mientras más cerca se está del sol más posibilidades hay que penetre de forma directa.

Aunque las horas de exposición solar más peligrosas van de 10:00 am a 2:00 pm, el sol del atardecer también es muy dañino porque, al no encandilar como el otro, las personas suelen contemplarlo, y es ahí donde está el riesgo. NP

EA

Categoria: