Los líderes de Norteamérica reafirman su compromiso con el comercio y la lucha antidrogas

Sin embargo, la "narcoviolencia", el comercio y la regulación de flujos migratorios dominaron buena parte las discusiones en el Instituto Cultural Cabañas, un antiguo hospicio para niños desamparados y ahora convertido en museo, en esta ciudad colonial al oeste de México.
Durante una rueda de prensa de alrededor de una hora, Obama reiteró lo que ya había adelantado el pasado viernes a un reducido grupo de medios en español, entre ellos Efe, de que espera que esté listo un borrador de la reforma migratoria para fines de año y se someta a debate en 2010.
Sin embargo, consideró que, al finalizar su receso de agosto, el Congreso tendrá primero que trabajar en las reformas de salud, energía y el régimen regulatorio de los bancos, en ese orden.
Sobre la crisis en Honduras, Obama criticó la "hipocresía" de quienes primero se quejan de que Estados Unidos no ha intervenido lo suficiente para restablecer a Zelaya en el poder y después piden que "los yanquis se salgan de América Latina".
Harper respaldó a Obama al añadir: "si fuera americano, "estaría verdaderamente harto con este tipo de hipocresía".
Calderón, por su parte, afirmó que para resolver la crisis en Honduras la "apuesta debe ser a las instancias internacionales y al derecho internacional, más allá de la intervención de un solo Estado, o de una sola persona, para resolver un tema de esta naturaleza".
Obama, Calderón y Harper presentaron un frente unido contra el proteccionismo, y el mandatario estadounidense afirmó que la polémica cláusula de "Buy American", dentro del plan de estímulo económico, no ha hecho mella en el multimillonario intercambio comercial con México y Canadá.
De cara a la recesión económica, los tres líderes se comprometieron, tanto en la rueda de prensa como en un comunicado conjunto, a uniformar acciones contundentes para espolear el crecimiento económico en América del Norte, que supone la mayor zona de intercambio comercial en el mundo.
En cuanto a la agenda bilateral de EE.UU. y México, Obama reafirmó su apoyo a la Iniciativa Mérida contra el narcotráfico y elogió los esfuerzos antinarcóticos de Calderón, pese a que la estrategia militar ha suscitado críticas de defensores de los derechos humanos.
"Confío en que conforme mejore la coordinación entre los militares y la policía, habrá una mayor transparencia y rendición de cuentas y que se respetarán los derechos humanos. Los mayores violadores de los derechos humanos ahora, sin duda, son los carteles mismos que secuestran y extorsionan a la gente, y alientan la corrupción", afirmó Obama.
Agregó que su Gobierno ya ha comenzado el envío de recursos y equipos hacia México, dentro de la Iniciativa Mérida, que aporta 1.400 millones de dólares en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en México, Centroamérica y el Caribe.
La "narcoviolencia", que se ha cobrado la vida de más de 10.000 personas en México desde 2006, preocupa sobremanera a Washington, ante informes de que los "narcos" ya tienen presencia en 230 ciudades de Estados Unidos.
Por otra parte, Obama vaticinó que, pese a las fisuras en torno a la reforma de salud, el Legislativo de su país la aprobará en otoño próximo, tras advertir que la carencia de cobertura médica pone en la bancarrota a las familias.
La cita en Guadalajara sirvió de antesala para preparar la próxima reunión del G-20 en Pittsburg (Pensilvania) el mes próximo, donde se discutirá, sobre todo, los mecanismos para reformar a las instituciones financieras multilaterales. EFE

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