5 aspectos importantes del miedo

El miedo es una sensación desagradable que aparece cuando nos vemos sometidos a situaciones amenazantes. Ocurre en todo el reino animal, aunque en el ser humano adquiere connotaciones psicológicas que afectan la vida de las personas. Por ello, neurólogos y especialistas a cargo del estudio de la mente han estudiado el fenómeno durante mucho tiempo para tratar de entenderlo y encontrar tratamientos exitosos. Veamos algunos de los aspectos más interesantes e importantes del miedo...

5. El origen de los miedos

La mayoría de las personas considera que el origen de los miedos yace en un trauma que ha marcado sus vidas; sin embargo, aunque un evento puede ser detonante, en realidad hay causas más profundas para que alguien sienta temor. Los científicos señalan que hay una combinación de elementos genéticos y ambientales. Los de carácter innato serían el temperamento con el cual nace el niño y la predisposición a desarrollar ansiedades ante situaciones nuevas; el social se relaciona con las interacciones humanas que rodean el pequeño y los valores que se van formando en la personalidad.

4. ¿Es normal la ansiedad en la infancia?

La ansiedad es un fenómeno normal en la infancia. Las incertidumbres propias de la primera edad, así como las características de formación del sistema nervioso, inmaduro aún, aumentan las tensiones del organismo y, por tanto, los niños son inquietos y ansiosos en la mayoría de los casos. Es un proceso natural que se supera al salir de la adolescencia. Algunos adultos nunca llegan a madurar en este sentido. La ciencia aun no tiene una respuesta conclusiva a esta interrogante, pero se está investigando al respecto.

3. Importancia evolutiva de los miedos

Aunque los miedos son respuestas irracionales, no nos llamemos a engaño: cumplen una función. La importancia evolutiva del miedo radica en que los individuos se preparan ante las amenazas o dificultades del entorno y logran evadir los peligros, por lo tanto la supervivencia de la especie aumenta. No hay animal que sobreviva en la naturaleza sin el mecanismo del miedo. Los psicólogos trabajan con el lado negativo de los miedos, cuando estos se convierten en obsesiones y entorpecen la vida de los pacientes, pero no se trata de eliminar el miedo y, con él, la prudencia.

2. Miedos: arquetipos

Estudiando las distintas culturas del planeta, los antropólogos han encontrado que existen algunos tipos de miedo que se repiten en todos los pueblos. Son los llamados arquetipos. Estos pueden ser de tipo ancestral, como los miedos a animales, alturas, truenos, etc. En un principio, el hombre debió sentir miedo de estas cosas que eran dañinas para su vida, así que en reaccionar con temor ante ellas está prefijado en nuestros genes. Pero existen otros de carácter simbólico, que se relacionan con los roles sociales y las interacciones humanas.

1. Los miedos responden a una edad

Las distintas edades tienen diferentes miedos. Los niños pequeños sienten miedo a ser abandonados, a estar solos, a perder sus padres; los grandes temen más a los animales; los adolescentes se centran en aspectos sociales como el temor a la humillación pública. Los adultos tienen miedos de mayor complejidad y abstracción, vinculados con muchos aspectos de las relaciones humanas.

El miedo es una buena herramienta natural para enfrentar los peligros del entorno. Sin embargo, en el ser humano, como en todos los temas vinculados al sistema nervioso, los miedos son más elaborados e involucran nuestra representación simbólica de la realidad, lo que evidencia un mayor desarrollo en el proceso de la evolución. Estos interesantes aspectos sobre el miedo que no conocías son buena prueba de ello.

Fuente: Ojo Curioso

AJV

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