Europa negocia ya condonar la deuda griega en al menos un 50 por ciento

La víspera, los 17 ministros de la Unión Monetaria, los países que han adoptado el euro como moneda, acordaron negociar con los bancos una quita "de al menos 50%", según fuentes diplomáticas, una depreciación muy superior al 21% que aceptó el sector bancario el pasado 21 de julio.

De esta manera, los ministros hacen suyas las conclusiones de un informe de expertos que les remitió la troika de acreedores de Grecia (Europa y FMI) en el que reconocen que es necesaria una quita del 50% ó 60%, para reducir la deuda griega a niveles sostenibles (120% ó 110%, respectivamente), desde el 162% actual del PIB.

Un recorte del 60% permitiría además no superar los 109.000 millones de ayuda prevista inicialmente por los acreedores de Grecia. A cambio, el plan incluye la recapitalización de los bancos europeos expuestos a la deuda griega. Las cantidades que se barajan oscilan entre los 80.000 y 100.000 millones de euros que estima la Autoridad Bancaria Europea, y los 200.000 del Fondo Monetario Internacional.

Para el ministro de Economía griego, Evengelos Venizelos, que la víspera recibió un balón de oxígeno para la economía griega después de que sus colegas de la eurozona dieran luz verde a la entrega de 8.000 millones de euros adicionales, pendiente todavía de la aprobación de la contribución de 2.200 millones por el FMI, es hora de "implantar la decisión del 21 de julio 'plus'", lo que implícitamente supone una quita superior al 21% acordado.

Pero el principal escollo en este momento, entre Alemania y Francia, son las funciones que debería tener el Fondo Europeo para la Estabilidad Financiera (FEEF) para evitar un contagio de la crisis de la deuda a pesos pesados como Italia o España. "Vamos a negociar esta facilidad europea y su colaboración con el Banco Central Europeo (BCE)", aseguró el ministro belga Didier Reynders.

De hecho, este asunto estará en el centro de la reunión que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, sostendrá en la noche de este sábado, en Bruselas, con la canciller alemana, Angela Merkel. El Eurogrupo también ha anunciado otra reunión por la tarde, que no estaba programada.

Francia quiere transformar el FEEF en un banco para que pueda suministrarse en el BCE, lo que rechazan Alemania y la entidad monetaria ya que está en contra de los Tratados. Berlín prefiere que funcione como una aseguradora parcial de los bonos soberanos de los países afectados por la deuda.

El viernes, había "dos opciones" sobre la mesa par multiplicar la capacidad de intervención del FEEF, que actualmente es de 440.000 millones de euros, sin que los Estados tengan que poner directamente más dinero, según la ministra de Finanzas austriaca, Maria Fekter.

El ministro de Finanzas francés, François Baroin, dio a entender que París podría suavizar su posición en aras de hallar una solución que pueda ser sellada por los mandatarios europeos en la cumbre del próximo miércoles.

Los miembros de la UE que no forman parte del euro presionan. El titular de Finanzas británico, George Osborne, advirtió de que la crisis de la deuda que aqueja a la Eurozona desde hace dos años representa un "verdadero peligro" para todas las economías europeas y se quejó de que hasta ahora solo se hayan tomado medidas "a corto plazo". "Tenemos que solucionar las causas del problema con una solución duradera que ayudará a todas las economías europeas", exhortó. AFP

Categoria: