"Mood Food", alimentos que nos hacen felices

La alimentación puede ser un medio para lograr la felicidad, si se escogen los ingredientes adecuados. Es lo que promueve el movimiento "Mood Food", con fuerte arraigo en Estados Unidos y Japón, que gracias al estudio de los componentes de los alimentos ha determinado cuáles inducen al ser humano a un estado de buen humor, clave para la salud.

Ya en la antigüedad se asociaban determinados alimentos al vigor físico, la paz de espíritu, el mayor rendimiento intelectual o la alegría de vivir. Ahora se ha probado que influyen en el estado de ánimo, controlan la ansiedad y el estrés, evitan la melancolía y alejan el peligro de la depresión, según recoge el autor en su libro "Mood Food. La cocina de la felicidad" (Oberon).

Se trata de aquellos que activan neurotransmisores como la serotonina, que incrementa los niveles de tolerancia al dolor, reduce la irritabilidad y mejora la cantidad y calidad del sueño. Endorfinas, dopamina y noradrenalina también tienen efectos positivos en nuestro estado de ánimo, sostiene este movimiento. En el lado opuesto se sitúan las catecolaminas, presentes en excitantes como el té, el café, los destilados, las carnes rojas o los quesos muy curados que, si bien inducen a la excitación, también se asocian al nerviosismo.

Entre los nutrientes y principios activos que promueven la felicidad está el triptófano, la teobromina -que se encuentra sólo en el guaraná y el chocolate-, la fenilalanina, la tirosina, las vitaminas del grupo B, la C, hidratos de carbono, ácidos grasos Omega 3, magnesio, hierro, fósforo, selenio, litio, zinc y capsaicina. Este componente activo de los chiles aminora la sensación de dolor por lo que, asegura Almodóvar, "los chiles son puro 'Mood Food'".

Otros de ellos se encuentran en el aceite de oliva, aguacate, ajo, albaricoques secos, almejas, legumbres -Almodóvar insiste especialmente en el garbanzo-, arroz y cereales integrales, frutos secos como las nueces y las almendras, y frutas como plátano, piña, fresa y manzana.

También en bacalao, sardina, caballa, berberechos, marisco, hígado de ternera, lechuga, brécol, espinacas, champiñones, jamón, levadura de cerveza, carnes magras que no sean rojas, dátiles, miel, chiles y guindillas y el inevitable chocolate negro. Se incluye el vino, pero con moderación. Es importante consumirlos en temporada, cuando están plenos de sabor y de nutrientes. EFE / Por Pilar Salas Durán

Categoria: