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Andrés Oppenheimer: Golpe al populismo

Andrés Oppenheimer: Golpe al populismo

No creo que la sorpresiva victoria del banquero o en las elecciones del 11 de abril en Ecuador pueda leerse como el inicio de un giro regional hacia la derecha en América Latina, pero sin duda fue un tremendo revés para la izquierda populista en la región.

Pocos creían que Lasso ganaría. Estaba a 20 puntos porcentuales por detrás en las encuestas seis semanas antes de su victoria. Para empeorar las cosas, tenía un discurso proempresarial en un país devastado por la pandemia del COVID-19, y ansioso por un cambio.

Y, sin embargo, Lasso logró cambiar su imagen en la segunda ronda electoral, acercándose a los jóvenes, y las minorías, y ganó con un cómodo 52% del voto. Su rival, el economista de izquierda Andrés Arauz, un protegido del expresidente populista , sacó 47%.

Después de su victoria, Lasso prometió convertirse en un “gran aliado” de Estados Unidos, dijo que honrará los acuerdos de Ecuador con el FMI y dijo que no invitará al dictador venezolano Nicolás Maduro a su ceremonia inaugural.

Algunos analistas se apresuraron a concluir que la victoria de Lasso puede ser el comienzo de una serie de victorias de candidatos antipopulistas en toda América Latina. En los últimos tres años, los candidatos de izquierda y populistas han ganado en Bolivia, Argentina y México.

Quienes pronostican un giro regional a la derecha dicen que es probable que la candidata gane en la segunda vuelta electoral de Perú. Fujimori quedó en segundo lugar en la primera ronda electoral, y competirá contra el ultraizquierdista en las elecciones del 6 de junio. En la primera ronda, la mayoría de los peruanos votaron por candidatos favorables al mercado.

Además, un candidato antipopulista podría ganar en las elecciones de Chile este año si los partidos de izquierda siguen tan divididos como ahora, y el presidente de derecha de Brasil, Jair Bolsonaro, podría ser reelegido  el año próximo, dicen quienes pronostican un giro regional hacia la derecha.

Pero no estoy seguro de que la victoria de Lasso en Ecuador se repita en toda la región.

Lasso se benefició de una izquierda dividida y una abstención generalizada entre los indígenas en la segunda ronda electoral. Yaku Pérez, el líder indígena de izquierda que quedó en tercer lugar en la primera vuelta, no respaldó a ningún candidato en la segunda vuelta, lo que llevó a muchos de sus seguidores a no votar.

Además, Lasso comenzó a escalar en las encuestas al final de su campaña cuando, por consejo de su asesor de imagen Jaime Durán Barba, se mostró más juvenil y menos conservador.

Durán Barba me dijo en una entrevista después de la elección que lo que pasó en Ecuador no puede ser visto como una contienda ideológica, porque la elección fue decidida por jóvenes a quienes les importan muy poco las ideologías.

Lasso ganó en gran parte gracias a los exitosos “memes” que se viralizaron en las redes sociales. La frase de Lasso a su rival durante un debate, cuando le dijo “Andrés, no mientas otra vez”, se viralizó de inmediato y se convirtió en la frase más repetida del país en los últimos días de la campaña.

Pero cuando le pregunté a Durán Barba quién va a ganar en el Perú, me dijo que no está seguro. Al igual que en Ecuador, a la mayoría de los jóvenes peruanos no les importan las etiquetas ideológicas, me aseguró.

Cualquiera de los dos candidatos que arme un equipo profesional que le permita “acercarse a la gente” puede ganar, me dijo Durán Barba.

En resumen, la temporada electoral del 2021 en  recién empieza, y no se puede extrapolar el resultado electoral de Ecuador a otros países. Por ahora, digamos que la temporada política comenzó con una rotunda derrota del populismo en Ecuador. @oppenheimera

elcomercio.pe

Andrés Oppenheimer: Golpe al populismo

(Imagen: Pixabay)