Skip to main content
Daniel Limongi: Yo creo en Peseiro

Daniel Limongi: Yo creo en Peseiro

El fútbol no tiene memoria. La gente se olvida rápido y creen que dirigir es sencillo. Muchos creen que todo es como la FIFA en donde puedes poner a un jugador que sale de lesión y éste va a rendir al 100%. Creen que armar un equipo es poner un 4-3-3 y decir “ofensivo” y ya el equipo se convierte en el Barcelona de Guardiola. Pues le tengo una noticia: no es así.

Dirigir requiere tiempo y dedicación. Requiere probar, conocer a los jugadores y que estos creen automatismos necesarios para jugar a lo que el entrenador propone y los jugadores permiten. Por eso todos los equipos juegan amistosos para ver en qué se falla y en dónde están los puntos fuertes; por eso el tiempo de entrenamiento es clave y por eso la paciencia en un proyecto es importante.

José Peseiro llegó a la Vinotinto en medio de una crisis que no se ha ido sino que ha empeorado. Su llegada estuvo marcada por la injerencia política de la Federación, luego no tuvo tiempo para entrenar con sus jugadores por la pandemia lo que lo obligó a comenzar la eliminatoria sin conocer bien al equipo y sin un partido de preparación. Luego hubo bajas por cuarentenas como el caso de Salomón Rondón, la doble jornada que se acaba de disputar se atrasó por el avance del virus en la región y esta concentración estuvo marcada de las bajas que tuvo el equipo. Y aún así, el trabajo se vio.

El portugués ha trabajado a contrarreloj y con las uñas, pero con cada partido enseña algo nuevo de su idea de juego. Para resumir, podemos establecer 3 puntos que está planteando el profe: Bloque defensivo organizado, con el que se permite presiones en campo rival para entorpecer la salida de balón y un trabajo colectivo en ataque que nos quita la dependencia de las individualidades. En fin, Peseiro tiene claro que si quiere que las cosas funcionen tiene que potenciar a sus jugadores y no obligarlos a jugar a lo que él quiere.

Pero el resultadismo y la inmadurez de muchos no deja ver esto. Si bien 4 de 18 puntos es un resultado mediocre, cuando se revisa todo lo que ha sucedido y luego se ve cómo el equipo mejora con el pasar de los partidos, se puede tener esperanzas. Hay errores, sí, pero todos los técnicos los cometen. Hay fallas naturales en el esquema, pero si los mejores clubes fallan ¿Qué podemos esperar de Venezuela? Pedir su cabeza tras 6 partidos solo demuestra lo mal que estamos en el fútbol donde creemos que las cosas se dan de un día para el otro

Peseiro está montando las bases para un proyecto a largo plazo, uno en que lo colectivo va primero y en el que se premie el trabajo y no el nombre (Saludos a Dudamel que convocó a Peñaranda cuando éste tenia meses sin jugar). Atacarlo por 6 partidos demuestra el poco conocimiento de la labor de un entrenador y, como dije, demuestra la falta de tradición futbolera que tenemos como país.

Debemos confiar en el proyecto y más en un profesional que, con todas las dificultades que ha tenido, se ha quedado y ha trabajado. Ha respetado los colores y se ha comportado a la altura. Veamos su papel en la Copa América, veamos su labor cuando haya más trabajo, pero mientras tanto, confiemos en que lo está haciendo bien. @dald96

Daniel Limongi: Yo creo en Penseiro