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Leandro Rodríguez Linárez: El voto como suicidio

En la Venezuela socialista se han desarrollado 25 procesos electorales, tras cada episodio de estos el país empeora alarmantemente. La única diferencia es que, con Chávez, su imposición del Estado Comunal, los estragos de este centralismo ultroso se pudieron disimular amén del boom petrolero, pero con Maduro, al quebrar Pdvsa, todos esos desmanes quedaron inmediatamente al descubierto.

Todo ello tiene un por qué: Los procesos electorales han sido innaturales, con candidatos impuestos, irrespetando el desiderátum popular, con la edificación de una institucionalidad forzada que permitió, entre otras desgracias, la imposición de leyes total y absolutamente ajenas a todo lo venezolano.

Estos más de 20 años de socialismo ha revolucionado al país ciertamente, pero en lo negativo, pues no solo las problemáticas de la llamada cuarta república se han agravado a la enésima potencia, sino que se han creado otras mucho peores.

¿Por qué? Porque el voto en esta revolución no cuenta, no sirve, es ignorado. Muy lamentablemente, las instituciones y las leyes solo figuran como elementos decorativos en los discursos de los voceros del régimen, al final, el chavismo ha manejado al país a sus anchas, sin límites, aún cuando los venezolanos le han quitado electoralmente gobernaciones, alcaldías y el parlamento nacional, en la práctica no los ha perdido porque retuvo inconstitucionalmente sus competencias, recursos y les impuso un poder paralelo… el voto jamás ha importado.

El momento cúspide de la desaparición del voto fue cuando en 2007 los venezolanos dijimos no a la reforma constitucional, pero a las pocas semanas Chávez la impuso vía habilitantes y la AN del momento. Nacieron los protectores, ciudades comunales y pare de contar.

El Estado Comunal entró en pausa forzada porque el expresidente Chávez falleció, él era quien podía obligar a los alcaldes y gobernadores (que él mismo imponía) a “ajustarse” a este Estado. Sin embargo, ante la imposibilidad de realizar elecciones transparentes y ante el castigo de la comunidad internacional ante las farsas electorales, hoy el Estado Comunal es desempolvado y puesto en marcha.

Básicamente, el Estado Comunal tiene como objetivo principal someter las estructuras gubernamentales a la hegemonía partidista, desde el control comunitario aguas arriba, como en Cuba, de este modo, la elección directa de gobernantes, en elecciones secretas, universales, quedarían para la historia.

Además, el proyecto se desempolva porque los municipios y regiones están devastados, en ruinas, sin situados ni recaudación fiscal, que mejor momento para pactar con la “oposición electorera” para entregárselas para luego responsabilizarlos del caos, así alimentar el discurso en pro del ignominioso Estado Comunal ¡Para este tipo de artificios es para lo único que sirve el voto en revolución!

Sí los procesos electorales no son apegados estrictamente a la ley, a los preceptos democráticos, con institucionalidad, se convierten en lo que se han convertido en Venezuela: Un suicidio colectivo. @leandrotango  Foto: Pixabay

Leandro Rodríguez Linarez