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Captura Pixabay

Leandro Rodríguez Linárez: ¿Qué debemos hacer los venezolanos?

La política venezolana se encuentra en su peor crisis de legitimidad, el régimen chavista se aferra al poder a través de la violencia institucionalizada, es por mucho la conducción nacional más rechazada de nuestra historia. Por otro lado, la oposición corre con la misma suerte aciaga, aunque los venezolanos mayoritariamente adversan al chavismo, no encuentran líderes políticos que interpreten su sentir.

La oposición venezolana reinante hasta 2021 ha sufrido una estocada final, el 21N dejó en evidencia la supremacía de los intereses individuales, la división, la desconexión social, la cohabitación, entre otras dantescas realidades.

El 2022 se avizora como un año mucho peor que el presente, porque políticamente el régimen no tiene freno ni control, continuará con su gestión desbocada, a su real placer. Los venezolanos abandonados a su suerte, a la sobrevivencia dentro del país o fuera de el. En 2022 Venezuela pasará ser la peor migración del mundo.

María Corina Machado, quien ha sabido descifrar al régimen desde hace mucho tiempo, ha lanzado una propuesta que intenta reorganizar una verdadera oposición con la participación de los ciudadanos, el asunto es que los candidatos aún no están claros, todo es muy reciente y todas las figuras políticas en la actual palestra pública no tienen hueso sano.

Juan Guaidó es la referencia internacional de la oposición, ratificado como tal por Estados Unidos y Europa luego del 21N. Ahora bien, Guaidó dentro de Venezuela tiene probablemente el mismo nivel de rechazo que Maduro… así de grave se encuentra nuestra conducción política.

Es harto difícil que de los 3 gobernadores y las alcaldías que entregó el chavismo surja una figura importante, estos tienen asegurado su fracaso, la institucionalidad psuvizada, la anémica renta petrolera y la exigua recaudación fiscal, en un Bolívar sin valor de uso ni de cambio, los arrincona en una crónica de una muerte anunciada.

Todas estas complicaciones originadas por la perpetración de procesos electorales al margen de la ley y de la democracia, eventos consumados para satisfacer las apetencias de una élite anclada violentamente al poder que reparte dádivas condicionadas a sus cómplices.

La propuesta de María Corina Machado no luce prudente, no lo será hasta que los venezolanos sepamos entre quienes debemos escoger. Obviamente, ella sería una de las alternativas, imaginamos que Don Salas Romer podría ser otra opción toda vez que en estos 23 años de castrismo él ha mantenido la misma férrea postura contra el régimen, no se nos ocurre otra más. En todo caso, ambas figuras pudieran encabezar la reconstrucción de la oposición, la cual, a pesar de su importancia y meticulosidad, no debe ser un proceso tan extendido.

Los venezolanos debemos, obligatoriamente, abandonar las gríngolas de los partidos políticos, de las ideologías y comenzar a valorar en su justo valor a quienes aspiren ser la nueva oposición para evitar se repitan los errores cometidos hasta hoy, donde solo se han elegidos personeros que aprovechan las luchas ciudadanas para extraer beneficios particulares. @leandrotango   Foto