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Foto de Element5 Digital en Pexels

Leandro Rodríguez Linárez: ¿Revocatorio 2022?

El chavismo está contra la espada y la pared es cierto, pero en estas condiciones puede perdurar muchos años más, controla a discreción los recursos, instituciones y armas dentro de nuestras fronteras, más aún, la abominable Ley Antibloqueo sancionada por la irrita ANC faculta inconstitucionalmente a Maduro para disponer, a interés del régimen, de los bienes de la nación, aunque suene agreste, como sí fueran de su propiedad.

Ahora bien, el gran problema es que el nivel de destrucción del país amerita sumas exacerbadas de recursos, en la forma como hoy el régimen los obtiene (un gran misterio) son insuficientes, por ello la acelerada debacle de lo publico y lo privado. Las inversiones que se suscitan son puntuales, además de ser riesgosas para quienes la realizan amén de estar negociando con un régimen el cual no tiene reconocimiento de occidente y afronta sanciones.

Así, el chavismo es presa de su propia técnica, la incertidumbre lo agobia. Su debilidad empeora y solo depende de la violencia institucionalizada dentro del país. Aunque posee ciertas alianzas internacionales, éstas le exigen el pago por adelantado de lo que compra, pago principalmente en especies, petróleo y demás minerales preciosos. Este tipo de comercio por demás lento, desafía las sanciones internacionales originadas por la ruptura del hilo constitucional y democrático perpetrado por el chavismo a través de elecciones al margen de la legalidad y la legitimidad.

Al respecto, el régimen podría estar hilvanando una “jugada maestra”, la cual sería intentar pactar el revocatorio 2022. Esta estratagema pudiera significarle un importante avance en sus pretensiones retencionistas del poder, pero para ello deberá contar con el aval de la oposición legítimamente reconocida (no la inútil electorera) y de los aliados internacionales de este bando político.

De lograrlo sería un éxito por 3 razones: La primera es que sabe el venezolano no votará mientras el chavismo usurpe las instituciones públicas, está tercamente demostrado desde 2017. En segundo lugar, porque controla y manipular todo el espectro de este evento electoral, tal como lo hizo en 2016 y en tercer lugar, pero no menos importante, es porque lejos de revocarlo estaría legalizándose, legitimándose, pues para intentar revocar un gobierno es porque finalmente está reconocido… es decir, el revocatorio sería la panacea para el chavismo, una vez reconocido las sanciones deberían ser levantadas.

Mientras, intenta llevar a cabo las regionales de este año con misma fórmula desde 2017, se cocina otro CNE rojo rojito, partidos y candidatos pactados con una falsa oposición, lo que generará más abstenciones históricas, instituciones no reconocidas y más sanciones… se requiere de un liderazgo de primera línea que acabe con este ciclo que solo origina tragedia para los venezolanos, emigración.

¡El venezolano no volverá a votar! hasta tanto el chavismo deje de controlar ilegalmente la institucionalidad, las instituciones penetradas por el Psuv asesinaron el poder del voto. No olvidemos, la abstención no la controla la oposición, ella mandó votar en las regionales 2017 y el venezolano hastiado de ser títere de la conflictividad no acudió porque con la AN 2015 entendió finalmente que los espacios de poder que pierde electoralmente el chavismo las instituciones rojas rojitas los recuperan a la fuerza… por la vía electoral el proyecto chavista se impone a como dé lugar.

El liderazgo político venezolano está obligado a replantearse a fondo, tanto en sus protagonistas como en sus acciones, pues hoy solo se mira al ombligo. @leandrotango (Foto: Element5)

Leandro Rodríguez Linares