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Captura Pixabay

Rafael Gallegos: El voto estratégico

De no revertirse la dispersión y la dilución del mensaje de la oposición, el 21 de noviembre continuará el gobierno ganando elecciones, paradójicamente en medio de un profundo rechazo nacional. Las encuestas reflejan que cuatro de cada cinco venezolanos no quieren al gobierno, y la encuesta Encovi, que 19 de cada 20 venezolanos están en situación de pobreza. Y sin embargo las expectativas electorales son que el gobierno, a este paso, obtendrá la mayoría de los cargos en el proceso electoral.

LAS VERDADERAS CAUSAS

Claro que hay un grosero ventajismo gubernamental:  inhabilitaciones a partidos e individualidades, puntos rojos, medios de comunicación del estado volcados a favorecer los candidatos del gobierno, represión … lo de siempre, y agregue un posible “racionamiento” de la gasolina el día de las elecciones. Todos estos factores que redundarán en votos para el gobierno.

Pero para hacer un buen análisis del 21N sin irnos por las ramas, hay que determinar las verdaderas causas de esos probables resultados adversos. Porque júrenlo, en el caso de una derrota el 21N, surgirán analistas hablando del abusivo ventajismo oficial, y responsabilizarán al gobierno de los resultados. Y otros gritarán 'Te lo dije, te lo dije' que no valía la pena votar porque dictadura no sale con votos.

Sin embargo, la hora requiere de análisis integrales que incluyan la actuación contradictoria y hasta surrealista del liderazgo.

Hoy día, en el mismo G4, mientras unos candidatos se lanzan al ruedo, algunos líderes muy importantes hacen un increíble rol de ni-ni ante la participación electoral y otros declaran su no asistencia al proceso. Pura Anomia. ¿Entonces? La población queda tan desorientada como el niño al que el padre le da una orden y la madre le exige lo contrario.

Por otra parte, la oposición “no G4” cada vez que habla, le dedica toda su crítica “opositora” a Guaidó, en lugar de atacar al gobierno.

Y en cuanto a posibles alianzas… ni hablar. En estados como Miranda, Sucre, Bolívar, Táchira, Lara, Zulia y otros, así como en el Distrito Capital, hay una pelea cazada entre “las oposiciones”, que a todas luces favorecen a los minoritarios del gobierno. ¿Será que algunos realmente buscan que gane el gobierno? ¿Recuerdan cuando se hablaba de Unidad?

Y Maduro, se ríe.

Ante este liderazgo tan desorientador, por decir lo menos, los ciudadanos de a pie debemos tomar la batuta y aplicar el Voto Inteligente.  

¿Qué no es fácil?, claro que no. Es muy difícil, lo que sucede es que, a este paso de desintegración política de la oposición, la “revolución” superará el récord de Juan Vicente Gómez en el poder (anote: 31 de enero de 2025), e irá tras el récord de permanencia de la Reina Isabel.

VOTO INTELIGENTE Y VOTO ESTRATÉGICO

Voto Inteligente: si los candidatos opositores que saben que van a perder no renuncian a favor del que tenga más chance de derrotar al gobierno, los electores debemos asumir ese rol y decidir por nuestra propia cuenta votando por el opositor que tenga más opción.  

Claro que esta decisión requiere niveles de conciencia ciudadana que no abundan en condiciones normales; pero estamos en condiciones anormales. Tan anormales como las existentes en 1952 cuando se eligió la Asamblea Constituyente. El mayoritario partido AD ordenó a su militancia no votar y sin embargo ésta aplicó un Voto Inteligente, desobedeciendo al partido que había obtenido más del 70 % de los votos en la última elección presidencial. Se volcó a las urnas masivamente, dando un gran triunfo al URD del Jóvito Villalba.

Y sigue la similitud con esa fecha. A Villalba lo “invitaron” para Panamá, e inició un exilio de más de seis años. Esto equivaldría al desconocimiento que actas en mano que le hicieron a Andrés Velásquez; o a la imposición de protectores a los que el pueblo les dice como en la Radio Rochela No me proteja compadre.

¿Qué no se lograría nada votando? Bueno, con el voto se movilizaría a la población. Se sacudiría de este marasmo abstencionista que ha permitido los triunfos de Maduro en 2018 y de la Asamblea en 2019, que ilegítimos o no, están allí.

Y lo fundamental, se estaría preparando a la ciudadanía para la próxima batalla, la del 2022, que de ganar puede ser el Carabobo de los venezolanos: el Revocatorio. Es legal, está previsto, y por sus resultados equivaldría a unas elecciones presidenciales. ¿Entonces?

Por ello hablamos del Voto Estratégico: votar el 21 N con el Revocatorio en la mente. La elección más importante de los últimos años. No se puede soslayar. Ganar el Revocatorio significaría el acabose de la “revolución”, o por lo menos una ruta para las deseadas mega elecciones de todos los poderes, que es desiderátum de la oposición en México.

Es imperativo incluir en las negociaciones de México, el compromiso del gobierno de no bloquear el Revocatorio. Y todas las oposiciones de verdad- verdad, es decir las que tengan como meta sustituir al gobierno, deben sentarse desde ya en una mesa de negociación, exclusiva para el Revocatorio.

Pedir observación internacional para el Revocatorio, desde el primer día hasta la obtención de resultados. Y planificar la futura gobernabilidad.

Voto Estratégico… Votar con el Revocatorio en la mente. No se puede soslayar.

 Y SIN EMBARGO SE MUEVE…

Como diría el Galileo salvado de la hoguera, el mundo político se mueve.

Por una parte, la negociación en México – que requiere de nuestro apoyo - tiene tras sí al mundo democrático. Haciendo Alta Política. Y si el gobierno asiste a las reuniones a pesar de tanto insulto y tanta queja, es porque no es tan fuerte como aparenta. Algo se mueve en las altas esferas mundiales respecto a Venezuela. Un mar de fondo. No sabemos qué, ni cómo; pero de que se mueve se mueve.  

Por su parte, el gobierno sigue montando su tinglado para quedarse en el poder toda la vida.  Observe la aprobación de las Ciudades Comunales, una poderosa arma para implantar el socialismo, de paso destruyendo el Ávila, ¿cómo epílogo de la destrucción de Venezuela? Y a nivel internacional, los puede afianzar la probable victoria de Petro en Colombia.

No es hora de ser espectadores inertes. Es imperativo romper este marasmo con organización, Unidad, liderazgo asertivo, estrategia.

Ni es hora de tirar la toalla. El que no espera vencer está vencido. A pesar de tantas desventajas, toca a los venezolanos hacer como el Bolívar postrado en Pativilca: Triunfar.

Pilas y guáramo son nuestras primeras necesidades. Foto

Rafael Gallegos

PD: El detalle que faltaba, Protector para la UCV. Destructores que nombran protectores, algo así como incendiarios apagando fuegos. U- U- UCV. ¡Hasta cuándo!