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Rudi Cressa: Digitalización de la Economía

Rudi Cressa: Digitalización de la economía en tiempos de hiperinflación

Avanzar hacia la digitalización de la economía es una tendencia global y el uso del efectivo ha venido disminuyendo en muchos países del mundo. Esta digitalización va más allá de las tarjetas de débito y crédito, incluye métodos y plataformas de pago que pueden ser operadas desde computadoras y teléfonos inteligentes. Sin embargo, aún falta camino por recorrer para llegar a una economía totalmente libre del uso de efectivo. En este sentido, las principales barreras a superar son los obstáculos de algunos sectores para acceder a la tecnología y las brechas sociales, generacionales y culturales que aún hacen que ciertos sectores de la población prefieran el uso del efectivo.

A comienzos de año  Nicolás Maduro, señaló que uno de los objetivos de su administración, para este período, es lograr la digitalización de la economía   y “avanzar 100 por ciento hacia un sistema de pagos digital”.

Estos anuncios se dan en una economía que enfrenta un proceso hiperinflacionario desde noviembre de 2017, que ha traído como consecuencia la disfuncionalidad del bolívar como reserva de valor y ha reducido al mínimo el uso del efectivo en moneda nacional como forma de pago. Ante esta situación,  la sociedad ha optado por la utilización de divisas, lo que ha llevado a que Venezuela experimente un proceso de dolarización transaccional, que se ha hecho más evidente a partir del mes de marzo de 2019.

Como gran parte de las decisiones de esta administración, la digitalización de la economía pareciera no responder a un enfoque estratégico, ni a un enfoque vanguardista. La digitalización responde a una decisión pragmática y reactiva, ante una situación que desde hace tiempo afecta a muchos de los venezolanos y llega en un momento en el que los bolívares en efectivo solo eran utilizados para transacciones puntuales, como el pago del transporte público.

Nicolás Maduro ha elogiado en repetidas ocasiones la adopción del dólar estadounidense como medio de pago. A pesar de que su uso ha sido autorizado y de que cerca del 70 por ciento de las transacciones se realiza en divisas, son muy escasos los billetes de baja denominación y esto dificulta las operaciones de menudeo.

Desde hace más de un año, la banca comercial comenzó a ofrecer cuentas custodias para el depósito y resguardo de divisas en efectivo. Inicialmente, los servicios asociados a este tipo de cuentas fueron muy limitados y las transferencias a terceros, solo son permitidas dentro de la misma entidad bancaria.

Durante el año 2020 algunos bancos privados desarrollaron un servicio de pago en bolívares a través de tarjetas de débito, que permitía realizar el cargo contra los dólares en custodia propiedad del tarjetahabiente, previa autorización del cliente, quien rellenaba una solicitud donde autorizaba estas operaciones. Al realizarse esta transacción, los dólares correspondientes al consumo en bolívares calculados a la tasa oficial, son colocados en las Mesas de Dinero de los bancos, para así obtener el monto en moneda local, que será transferido a las cuentas de los propietarios de los puntos de venta. Actualmente  varias entidades bancarias están ofreciendo algunas modalidades a sus clientes para que puedan hacer sus transacciones en divisas.

En  relación a la digitalización de la economía venezolana, la hiperinflación ha convertido a la impresión de billetes en una costosa necesidad e incluso muchos expertos anticipan una nueva reconversión cambiaria. La digitalización se plantea como una solución parcial a este problema y además facilitaría las transacciones cotidianas tanto en moneda local como en divisas. Convertir el  objetivo planteado por Nicolás Maduro en una realidad, requiere que se superen limitaciones a nivel de infraestructura tecnológica y de telecomunicaciones, así como del establecimiento de un marco legal adecuado que permita la innovación y desarrollo los nuevos métodos de pago.

Rudi Cressa