El Parlamento cubano se apresta a aprobar nueva ley de impuestos

La nueva ley obedece a objetivos fijados por el gobernante Partido Comunista (único) en su VI Congreso, en abril de 2011, que estableció principios de "la generalidad y la equidad" en la carga tributaria, al aprobar más de 300 nuevos "lineamientos" económicos propuestos por Raúl Castro.

Los diputados "que integran las comisiones de Asuntos Económicos y de Asuntos Constitucionales y Jurídicos evaluaron (el viernes) en sesión conjunta el dictamen sobre el proyecto de la ley tributaria que será debatida en la propia sesión" del Parlamento, dijo este sábado el diario oficial Granma.

Los 600 diputados cubanos han conocido y debatido el texto en sus respectivos distritos, y se da por descontado que la nueva ley tributaria será aprobada por el Parlamento, que sesiona sólo dos veces al año.

Después de décadas de paternalismo, el gobierno tiene previsto aplicar gradualmente impuestos sobre los ingresos, bienes raíces y servicios públicos, "como gas y alcantarillado", entre otros, según adelantó la ministra de Finanzas, Lina Pedraza, en diciembre de 2010.

Granma destacó el 14 de julio que esta reforma legal responde "a la necesidad de sustituir la vigente --Ley número 73 del Sistema Tributario--, aprobada el 4 de agosto de 1994, en correspondencia con los cambios introducidos en los regímenes impositivos" recientemente.

Los medios de comunicación de la isla, todos bajo control del Estado, han informado profusamente sobre la sesión del Parlamento, pero no han trascendido detalles de la nueva ley, que sustituye a la que en 1994 dictó Fidel Castro, cuando aplicó unas tímidas reformas económicas.

Fidel entregó en 2006 el mando a su hermano Raúl, quien ha introducido diversas reformas para tratar de hacer eficiente el agotado modelo económico centralizado de corte soviético, y ha buscado adaptar las leyes a esta nueva realidad.

Las reformas económicas han abierto un nuevo escenario al ampliar el trabajo privado --son casi 400.000 los "cuentapropistas--, autorizar la compraventa de autos y casas --prohibida durante medio siglo-- y entregar tierras ociosas en usufructo a campesinos, quienes pueden vender directamente sus productos a hoteles.

Pero los dueños de los nacientes negocios privados ignoran los alcances de esta reforma tributaria, que entrará en vigor en enero de 2013, aunque algunos dijeron que confían en que no se verán perjudicados.

"Por lo que he leído no se va a afectar al sector de cuentapropistas", dijo a la AFP Lorenzo Nieto, dueño del Café Laurent, situado en La Habana muy cerca de los dos hoteles más emblemáticos de Cuba: el Nacional y el Habana Libre.

"No la conozco (la ley), pero peor que la de ahora no será, porque los impuestos (actuales) no son nada bajos", declaró a la AFP Miguel Errasti, uno de los dueños del Doctor Café, un restaurante privado o "paladar" del barrio diplomático de Miramar.

Las autoridades han dicho que se contempla establecer un riguroso sistema tributario, que incluye impuestos sobre la renta, ventas o servicios, contratación de fuerza de trabajo y una contribución obligatoria al seguro social.

Ni siquiera los vagos se salvarían de los impuestos, pues se quiere gravar de algún modo "a aquellas personas que estando aptas para trabajar no lo hacen y disfrutan de todos los beneficios sociales", según declaró la ministra Pedraza en diciembre de 2010.

El estudio y redacción de la nueva ley "ha sido totalmente secreto, como está siendo todo en estos momentos", criticó el economista disidente Oscar Espinosa Chepe.

"Hay un gran silencio. Ojalá que la ley esta sobre las contribuciones flexibilice la posición con el trabajo por cuenta propia y sea más racional", declaró el economista a la AFP.AFP

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