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¿Están estancadas las negociaciones entre Washington y Caracas?

¿Están estancadas las negociaciones entre Washington y Caracas?

Han pasado poco más de tres meses desde que una delegación de la administración Biden se reunió en Caracas con el presidente venezolano, Nicolás Maduro, para abordar, entre otros temas, aspectos de “seguridad energética”.

Entonces, especialistas consultados por la Voz de América coincidieron en que la invasión de Rusia a Ucrania estaba orientando a EEUU a asumir una posición de “pragmatismo” que podría conducir a un acercamiento con Venezuela y a un levantamiento de sanciones, en el camino de reacomodar el acceso a recursos energéticos.

Sin embargo, no lo evaluaban como un acercamiento político, sino como “una suerte de acuerdo” para mantener al país suramericano fuera de la influencia geopolítica rusa, pero todo parece haber quedado en expectativas.

El Gobierno de EEUU excluyó a Maduro de la IX Cumbre de las Américas celebrada en Los Ángeles y, de acuerdo con los analistas, en respuesta, el mandatario venezolano inició una gira que lo llevó a Turquía, Argelia, Irán, Kuwait y Qatar, donde estableció acuerdos de “cooperación estratégica” y obtuvo respaldo político.

Ante este escenario ¿pueden las negociaciones que parecían estar en curso entre EEUU y Maduro quedar estancadas?

El politólogo y director estratégico de la consultora Politiks, Enderson Sequera, considera que ambas partes estudian con “mucho detalle y prudencia estratégica” cuáles serán sus próximos pasos y no cree que las negociaciones estén suspendidas, pero estima que no se cumplieron las expectativas generadas en marzo, cuando se hablaba sobre la posibilidad de que las sanciones se levantaran próximamente.

Sequera señala que no se dio el escenario esperado por el chavismo para sentarse con EEUU y solicitar un levantamiento de sanciones.

“El chavismo tiene dos opciones, gobernar de manera bastante incómoda con las sanciones o dejar el poder y el chavismo siempre va a elegir gobernar con las sanciones aun asumiendo el costo o la consecuencia que puedan generar para la calidad de vida del pueblo venezolano”, explicó

A juicio del politólogo Ángel Medina, si bien el gobierno de Biden ha tenido algunos “giros” en términos de acciones en su política exterior a Venezuela, es difícil determinar qué ocurrirá con el proceso.

“Todo indica en este momento que pareciera estar estancado, pero al final depende de gestos de buena voluntad de parte y parte de poder seguir avanzando, el último gesto fue esta licencia a compañías petroleras europeas”, añadió.

Recientemente EEUU autorizó que las compañías petroleras Eni y Repsol vuelvan a enviar crudo venezolano a Europa a partir de julio para compensar las sanciones impuestas al sector energético de Rusia tras la invasión a Ucrania, según Reuters.

Pero a finales de mayo, el Departamento del Tesoro de EEUU renovó una licencia a Chevron para operar en Venezuela hasta noviembre, sin embargo, el permiso fue emitido bajo los mismos términos de 2020, que limitan a la compañía a efectuar “transacciones y actividades necesarias para la seguridad o la preservación de los activos en Venezuela”.

Para la internacionalista Giovanna De Michelle, no hay evidencias de cambio o “propósito de enmienda” por parte de las autoridades venezolanas que permitan lograr resultados tangibles en un eventual restablecimiento del diálogo con la oposición.

“Para que pueda haber un avance importante tendría que haber algún indicador, algún indicio de rectificar en varios aspectos. Habría que darse la liberación de todos los presos políticos, reconocer la necesidad de reformular los procesos electorales en Venezuela y no veo nada que permita indicar que algo de eso va a suceder”, dijo.

Para Medina, las conversaciones entre Caracas y Washington forman parte de un proceso que se ha mantenido a un ritmo “bastante lento y de idas y venidas”.

“La no invitación a la Cumbre de las Américas evidentemente pone un obstáculo a las posibilidades de seguir avanzando. La visita de Maduro a Irán es la acción de respuesta. En este juego de negociación están las idas y venidas, los obstáculos, las expresiones de querer avanzar y retroceder”.

Sequera coincide en la incomodidad que causó la exclusión en Miraflores y subraya que durante la Cumbre se mostró la “ambigüedad” de la política exterior de la administración Biden que si bien, a su juicio, acertó al no invitar a Venezuela, Cuba y Nicaragua, no mostró firmeza al dejar de lado a Juan Guaidó, a quien reconoce como presidente interino de Venezuela. 

El director estratégico de Politiks se refiere al caso del avión venezolano vinculado a Irán retenido en Argentina y opina que es prueba de los riesgos a la seguridad que representan las alianzas de Maduro con Irán y en general con el “autoritarismo global”.

“El hecho de que un avión pilotado por un piloto de la Guardia Revolucionaria de Irán con tripulación iraní y con tripulación venezolana haya aterrizado en Argentina sin saber cuál era el objetivo de la visita, pone de manifiesto el enorme riesgo que representan estas alianzas”, afirmó.

Pero también pone de relieve la importancia de las sanciones como herramienta para combatir a regímenes autoritarios.

“Si la OFAC no hubiese sancionado a Irán, a ese avión que aterrizó en Argentina, las autoridades argentinas no lo hubieran detenido y no se hubiese generado la crisis actual”, dijo Sequera.

Las relaciones entre Caracas y Teherán se fortalecieron durante el gobierno del expresidente Hugo Chávez y se han estrechado con Maduro en el poder, especialmente durante el primer semestre del 2020, cuando Irán envió gasolina a Venezuela para ayudar al gobierno a enfrentar una escasez, causada, según los expertos, por el “colapso” de la industria petrolera y no por las sanciones internacionales.

“Hemos llegado a este año 2022 en mejores condiciones, más preparados y más fuertes para articular la fuerza de Irán y Venezuela en un mapa de cooperación verdaderamente asombroso”, dijo Maduro durante su visita a Irán el fin de semana. VOA (Foto: Twitter) Informe21/LJ