Gobierno de Nicaragua rechaza llamada a "cese de la represión", de Costa Rica

Gobierno de Nicaragua rechaza llamada a "cese de la represión", de Costa Rica

El Gobierno de Nicaragua rechazó hoy la llamada de Costa Rica "al cese inmediato de la represión" en el primer país, que este domingo vivió una jornada violenta como parte de la crisis sociopolítica que ha dejado cientos de muertos en protestas contra el presidente Daniel Ortega.

En una declaración pública, el Gobierno informó que "ante las irrespetuosas e injerencistas declaraciones del presidente Carlos Alvarado, de Costa Rica, sobre asuntos internos de Nicaragua, expresa su desacuerdo y rechazo categórico".

Tras conocer de la detención violenta de 38 personas que pretendían participar en una protesta antigubernamental en Managua, Alvarado hizo "un llamado urgente al cese inmediato de la represión en Nicaragua", y calificó de "inaceptables" las "detenciones arbitrarias y la intimidación" contra medios de comunicación, estudiantes, defensores de derechos humanos e iglesia Católica.

El Ejecutivo nicaragüense mostró su rechazo "a la interferencia pretenciosa e insolente del comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica", emitido este domingo.

En el comunicado, Costa Rica reiteró la llamada de Alvarado, "al cese inmediato de la represión y las detenciones arbitrarias", y respaldó "la preocupación manifestada por la comunidad internacional ante la erosión sistemática de los derechos humanos y las libertades fundamentales, que ocurre a diario en Nicaragua".

El Gobierno nicaragüense dijo ser "respetuoso del derecho internacional" y resaltó que "no interfiere en los asuntos internos de ningún país y no comenta ni pontifica sobre problemas de otras naciones o sobre las decisiones soberanas que los Estados toman en relación a sus problemas".

Reclamó además "respeto y no injerencia", y agregó que "no es aficionado a enfrentamientos verbales o exhibicionismos mediáticos que otros utilizan como cortinas de humo con la pretensión de ocultar la profundidad y gravedad de problemas sociales o económicos propios".

A continuación, el Gobierno nicaragüense señaló a la administración de Alvarado de responder protestas internas con "represión y brutalidad policial, que han producido heridos, muertos, pérdidas materiales y afectaciones serias a la economía costarricense".

El intercambio se da en medio de la crisis que ha dejado entre 322 y 512 muertos en Nicaragua desde abril pasado, principalmente a causa de las protestas contra Ortega, según organizaciones humanitarias nacionales e internacionales.

Dichas organizaciones cuentan al menos 459 "presos políticos", miles de heridos y más de 25.000 exiliados, de los cuales un mínimo de 23.000 han huido hacia Costa Rica.

El Gobierno de Ortega también ha sido responsabilizado por ejecuciones extrajudiciales, torturas, obstrucción a la atención médica, detenciones arbitrarias, secuestros y violencia sexual, entre otras violaciones a los derechos humanos.

Entre los organismos que responsabilizan a Ortega están la Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH), la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), y Amnistía Internacional.

Ortega, quien reconoce 199 muertos y más de 200 reos que considera son "terroristas" y "golpistas", niega las responsabilidades y dice ser víctima de un intento de "golpe de Estado".

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del presidente, tras las muertes registradas durante las manifestaciones.

EFE/OS

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