Kerry presiona a Rusia por crímenes de guerra en Siria

Kerry presiona a Rusia por crímenes de guerra en Siria

El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, trató hoy de aumentar la presión internacional sobre Rusia y el régimen sirio al asegurar que su ofensiva en Alepo merece una "investigación por crímenes de guerra" debido a sus múltiples víctimas civiles, aunque no sugirió mecanismos para desarrollarla.

Cuatro días después de suspender la cooperación con Rusia para poner fin al conflicto sirio debido a los bombardeos de la aviación rusa en Alepo, Kerry dio un paso más en su constante denuncia de los ataques desplegados por Moscú y el régimen de Bachar al Asad.

"Rusia y el régimen deben al mundo más que una explicación sobre por qué siguen atacando hospitales, e instalaciones médicas, y niños, y mujeres. Estos son actos que exigen una investigación apropiada de crímenes de guerra, y aquellos que los han cometido deberían rendir cuentas por esas acciones", dijo Kerry.

El jefe de la diplomacia estadounidense opinó que los bombardeos a hospitales de la ciudad siria de Alepo por parte de la aviación siria y la rusa "van ahora más allá de lo accidental, mucho más".

"Esta es una estrategia coordinada para aterrorizar a los civiles y matar a todos y cada uno de aquellos que estén en el camino de sus objetivos militares", aseguró Kerry, que habló con la prensa en Washington junto a su homólogo francés, Jean Marc Ayrault.

Pero Kerry no ofreció ningún detalle sobre cómo podría abrirse una investigación sobre si Rusia y Siria han cometido crímenes de guerra, y su portavoz, John Kirby, aseguró más tarde que el secretario de Estado no tiene ningún plan concreto en mente.

"No estaba tratando de adelantar acontecimientos, simplemente se estaba refiriendo al hecho de que sabemos que estos actos son violaciones de la ley internacionales y deberían ser investigados de forma apropiada para determinar si son crímenes de guerra. Eso es todo", afirmó Kirby en su conferencia de prensa diaria.

Una investigación en la Corte Penal Internacional parece improbable, dado que ni EE.UU., ni Rusia ni Siria han ratificado el Estatuto de Roma que le sirve de base; y en cualquier caso, solo el Consejo de Seguridad de la ONU -donde Moscú tiene poder de veto- podría referir una pesquisa de ese tipo al tribunal de La Haya.

Varios informes de prensa han revelado que la Comisión para la Justicia Internacional y la Rendición de Cuentas (CIJA, en inglés), una organización independiente pero financiada por varios Gobiernos, lleva cuatro años recopilando pruebas que puedan servir como base a una acusación de crímenes de guerra contra Al Asad.

Se desconoce cuáles son los Gobiernos que apoyan el trabajo de CIJA y solo se sabe que trabaja desde algún lugar en Europa occidental, pero muchos expertos creen que su trabajo constituye la base más probable si llegara a prosperar un futuro proceso al régimen de Al Asad por sus asesinatos de civiles en Siria.

Kerry puso como ejemplo de las atrocidades cometidas por los aviones rusos y sirios un ataque registrado la noche del jueves a un hospital en el que las fuerzas sirias "mataron a 20 personas e hirieron a otras 100", aunque Kirby precisó más tarde que ese ataque se produjo a las afueras de Damasco, no en la ciudad de Alepo.

"Lo importante es que en las dos últimas semanas, casi 400 personas han sido asesinadas, y eso ni siquiera cuenta a los heridos", aseguró el portavoz.

Junto a Kerry compareció el ministro de Exteriores francés, que ha impulsado en el Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución para exigir un cese de hostilidades en Siria, comenzando con Alepo, así como "poner fin a todos los vuelos militares sobre esa ciudad", lo que impediría los ataques rusos y sirios.

El borrador de resolución también encarga al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que proponga un sistema de verificación de ese alto el fuego, y amenaza con acciones posteriores en caso de que alguna de las partes involucradas en el conflicto sirio no cumpla con esos compromisos.

Ayrault aseguró que este sábado llegará "la hora de la verdad para todos los miembros del Consejo de Seguridad", dado que probablemente se votará el borrador y los países, especialmente Rusia, tendrán que aclarar "si quieren un alto el fuego en Alepo".

"No nos estamos rindiendo y no podemos aceptar que Alepo pueda estar completamente destruido para Navidad", aseguró Ayrault.

EFE / SG

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