La gira de Guaidó: ¿Éxito o fracaso?

La gira de Guaidó: ¿Éxito o fracaso?

Juan Guaidó emprendió una gira inesperada en un momento oportuno que mantiene a los venezolanos esperando resultados inmediatos, pero, de no darse ¿fracasó?

Enero ha sido un mes largo para la política venezolana. Comenzado el año, Juan Guaidó se encontraba debilitado y con la confianza en el piso. Luis Parra y otros diputados traidores acababan de arrebatarle por la fuerza y en un proceso ilegal, la Asamblea Nacional; y las peleas internas estaban haciendo mella en la oposición.

Pero la mañana del domingo 19 de enero la cosa cambió. Juan Guaidó llegaba a Bogotá a reunirse con Iván Duque en la Casa Nariño. Así comenzaba una gira internacional que llevó a Guaidó a reunirse con distintas figuras europeas, a dar un discurso en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza; y a reforzar alianzas internacionales.

A pesar de tener varios aciertos, el final de la gira empezó a dilapidar todo. Un comentario sobre Cuba que fue manipulado al punto de ser usado para llamarlo traidor; la ausencia de una reunión con Donald Trump y el no haber pedido la intervención militar que muchos reclaman a gritos a pesar de haber sido desmentido ese argumento varias veces, generó que los críticos tomaran fuerza y volvieran las olas de ataques.

A su vez, la información de Reuters en la que acusan al circulo cercano de Guaidó de haber recibido fondos sucios por parte de Alejandro Betancourt, venezolano investigado por corrupción en EEUU, que quería usar su apoyo a la causa democrática para que Giuliani, abogado personal de Trump, lo defendiese en la Casa Blanca, afectó la imagen del líder venezolano y la confianza en el público.

Con esto se puede decir que la gira ha tenido un sabor agridulce. Hay que analizar esto de forma pormenorizada y entendiendo contextos, pero hasta ahora ha habido cosas muy buenas y otras que han hecho daño.

Europa: El bloque necesario

A pesar de lo que muchos quieran hacer entender, la política de Donald Trump a nivel internacional se basa, en gran parte, en las sanciones que su país y aliados establecen a un país en específico, un ejemplo, Irán que, después de un ataque a bases americanas, Trump anunció que optaría por la vía de las presiones financieras tumbando así una guerra al corto plazo.

En el caso Venezuela la cosa no cambia. Desde la llegada de Trump a la Casa Blanca las sanciones han ido aumentando y se han vuelto más duras al punto de sancionar desde opositores traidores hasta familiares y amigos cercanos de dirigentes del chavismo.

Pero esta política de sanciones cojea porque los otros países que apoyan y reconocen a Guaidó no han llevado la misma línea dura de Trump. Si bien, un grupo importante de dirigentes del chavismo ya han sido sancionados por la Unión Europea, todavía se siguen permitiendo ciertas actividades económicas y diplomáticas.

De hecho, varios analistas han señalado la falta de dureza europea como uno de los principales obstáculos para seguir presionando a Maduro y su cúpula.

Es por esto que la gira europea de Guaidó tenía un sentido lógico, buscar el aumento de las sanciones y presiones para que cada vez el gobierno de Maduro tenga menos margen de acción y se siente a buscar una salida, otra de las vías que quiere EEUU.

Guaidó realizó, en este sentido, un eurotrip bastante bueno en el que se reunió con los mandatarios de las potencias europeas, Francia, Reino Unido y Alemania; pero la nota discordante fue España en la que Pedro Sánchez no lo recibió , aunque sí se reunió con las fuerzas opositoras españolas, el PP y Vox.

De esta gira no se puede esperar mucho más allá de un aumento de presiones. Los europeos han demostrado una y otra vez, su interés por la resolución del conflicto de forma pacífica y democrática. Hay que recordar que, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, los europeos se han puesto en la tarea de evitar guerras a toda costa y cuando un país se ha metido en una, como fue en el caso de la de Irak, los escándalos internos han sido enormes.

Habrá que esperar a las acciones de la zona euro. Un endurecimiento de las sanciones sumado a un incremento de las mismas podría debilitar la capacidad económica de Maduro y ayudar a otras iniciativas de cambio. De no cambiar, el proceso sigue igual de lento.

Canadá y EEUU: De mal a peor

Guaidó salió en volandas de Madrid tras una manifestación multitudinaria en la Puerta del Sol, pero sus críticos celebraron cuando, tras salir de una reunión con Justin Trudeau mencionó a Cuba en su discurso, para resaltar su importancia en la salida de la crisis venezolana.

Si bien, Cuba juega un factor importante en el caso Venezuela y, a su vez, mantiene una relación cordial con Canadá, en este momento, cualquier error de comunicación es aprovechado por entes para manipular y dañar la imagen de Guaidó; así que, este comentario fue usado como arma para dañar su gira.

A su vez, esa misma semana, Reuters publicó un reportaje en el que, basándose en Lev Parnas, socio de Rudolph Giuliani y actual testigo en el impeachment en contra de Trump y el caso en contra de Giuliani; informaba que el círculo cercano de Guaidó habría recibido dinero de un corrupto criollo, lo que dio más leña al fuego.

Hay que resaltar que, Lev Parnas ha sido criticado por Trump y Giuliani por, presuntamente, estar mintiendo en sus declaraciones para poder reducir su condena en un proceso en el que está inmerso.

Para sumarle problemas a esta situación, el miércoles 29 de enero por la tarde se originó un problema en el seno de la AN producto a un fondo de litigios que se aprobó con las abstenciones de Primero Justicia y la Fracción 16 de Julio. Esto generó una crisis en la oposición que terminó con José Ignacio Hernández, procurador especial de Guaidó, renunciando al cargo.

Hasta ahora, fuentes reportan que la idea de aumentar el dinero del fondo de litigios era para pagar un bufete de abogados internacional cercana a Hernández, algo que habría generadocreado problemas en las filas de la oposición y que habría generado que se filtrara la carta de Hernández en la que ponía el cargo a la orden .

A pesar de que en la practica la salida de factores discordantes beneficie al gobierno interino, la crisis interna avivó el fuego golpeando a Guaidó . Una casa dividida tiene las bases débiles y su caída es inminente. En conclusión, una crisis más para la lista .

Pero la gira seguía y el sábado primero de febrero, Guaidó fue recibido en un evento en Miami por cientos de venezolanos en EEUU. Así comenzó un periplo en la ciudad donde el exilio venezolano se ha concentrado históricamente y que puede terminar, si todo sale bien para Guaidó, con una reunión con Trump.

En Miami ha tenido reuniones con representantes de ambos partidos , con los senadores republicanos, Marco Rubio y Miguel Diaz-Balart, y con el encargado de negocios, Jame Story, pero la reunión con la administración Trump sigue faltando.

Así puede terminar una gira que buscaba dos cosas: aumentar la presión y mejorar la situación interna de la oposición venezolana . Si bien los objetivos no tendrán resultados inmediatos, todo apuntan a que no ha cambiado mucho la situación de Guaidó y su entorno . No ha habido aumentos en las presiones y faltaría por ver cómo será su llegada al país y días posteriores.

Hay que tener algo claro, en política muy pocas cosas son inmediatas y predecir es una labor bastante complicada por eso es mejor analizar los hechos que se tienen a la mano y dar opiniones de ello. Es por esto que la gira no puede ser considerada como un fracaso todavía ni como un éxito. Sí, muchas cosas que hizo ayudaron con su imagen pública, pero otras la mancharon; sí, ha cambiado su discurso de forma progresiva y ha pedido ayuda internacional, pero aún esa ayuda no llega.

Todo tiene una crítica y por ende muchas cosas habría que esperar a que se den. Hay que tener expectativas reales y entender que pedirle a Guaidó que llegue a Maiquetía liderando a un grupo comando de los Nave Seals es algo descabellado, pero también hay que entender que no todo lo que hizo estuvo bien y que hay muchas cosas que mejorar.

En definitiva, la gira de Guaidó está en un veremos. Si las presiones aumentan y logra sacar de nuevo gente a la calle en un proceso de presión interna para generar un cambio político, la gira habrá sido un éxito, de lo contrario, habrá sido un fracaso lleno de fotos y discursos , pero sin ningún hecho en concreto. @dald96

Daniel Limongi / Informe 21

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