Las manifestaciones en el sur de Irak continúan aunque pierden intensidad

EFE

Cientos de personas se manifestaron hoy por noveno día consecutivo en la ciudad de Basora y en otras localidades del sur de Irak en una jornada en la que se han registrado menos incidentes que en las precedentes.

En Basora, capital económica del sur de Irak, los ciudadanos se han vuelto a concentrar cerca de la sede de la Gobernación para pedir al Gobierno el fin de la corrupción, mejoras en los servicios básicos y más oportunidades de trabajo, informó a Efe una fuente de seguridad.

Según una fuente de seguridad de la ciudad, donde el pasado día 8 se originaron las protestas, no se registraron incidentes de envergadura en la protesta de hoy.

A unos 30 kilómetros de Basora, capital de la provincia homónima y zona destacada de producción, tratamiento y exportación de petróleo también se registró una marcha pacífica.

Se trata del pozo petrolero de Siba, donde unas 200 personas demandaron más puestos de trabajo para el campo de crudo.

En la zona de Zubair, en el oeste de la provincia se registró al menos un herido en otra protesta que desembocó en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

Asimismo, otros varios cientos de iraquíes han protestado en las localidades de Kerbala y Babel, mientras que en otras ciudades del sur, donde en las jornadas pasadas se vivieron escenas de violencia, ha prevalecido una "calma relativa", según dijo a Efe una fuente de seguridad de las Operaciones del Éufrates.

Se trata de Di Qar, Maysan, Muzana, Nayaf y Kut, donde, no obstante, prevalece la tensión por la posibilidad de que estallen protestas nocturnas debido a las altas temperaturas que prevalecen durante las horas de sol.

Desde el pasado 8 de julio, al menos cinco personas han muerto en las protestas y 140 han resultados heridas, según una fuente del Ministerio de Sanidad iraquí.

El analista político Fadl Yasim indicó a Efe que el calor que arrecia estos días, con temperaturas que llegan a los 50 grados centígrados, ha puesto al límite la red eléctrica y los cortes prolongados han soliviantado a la población.

Además Yasim, profesor en la Facultad de Información de la Universidad Al Iraquiya de Bagdad, subrayó la importancia de los problemas de escasez de agua, por un lado por la reducción de los caudales del Tigris y del Eúfrates, de lo que culpa a los proyectos hídricos de los vecinos Turquía e Irán, así como al aumento de la salinidad del río Shat al Arab, "cuya agua ya no es apta ni para beber ni para la agricultura".

Estos problemas más coyunturales sumados a la falta de empleo y la corrupción endémica ha hecho saltar a la población.

Además, Yasim opina que hay intentos directos o indirectos de intentar influir en el panorama político surgido tras las pasadas elecciones de mayo, sin un gobierno todavía formado.

La quema de sedes de sedes y oficinas de partidos políticos concretos como Al Daaua, Al Hikma y la organización de Bader, así como la agrupación Hizbolá o el Partido al Fadila, son ejemplo, según Yasim, de los intentos para influir en el proceso político.

"Hay manos ocultas que intentan principalmente poner a (el actual primer ministro iraquí) Haidar Abadi en una situación incómoda e impedir que se presente a un segundo mandato, haciendo que parezca incapaz de manejar los servicios y la seguridad en el país", subrayó.

Yasim todavía va más lejos y apunta directamente a Teherán de estar involucrado en la creación del caldo de cultivo propicio para las protestas, al haber rechazado renovar recientemente un acuerdo de suministro de electricidad con la provincia de Basora.
EFE

ST

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