Luis Acuña acusó a opositores de dirigir saqueos en Cumaná

 Luis Acuña acusó a opositores de dirigir saqueos en Cumaná

Un gobernador oficialista venezolano acusó este jueves a opositores de haber promovido saqueos en la ciudad de Cumaná (este), durante los cuales fueron arrasados decenas de comercios, y dijo que tres personas que "dirigieron estas operaciones" están detenidas.

Al hacer el señalamiento, Luis Acuña, gobernador del estado Sucre -cuya capital es Cumaná-, dijo que la "derecha" venezolana pretende "sembrar valores del paramilitarismo en algunos ciudadanos, como el odio y el crimen".

"Vamos a ver cómo continúa la cuerda en la investigación hasta llegar al extremo de los autores intelectuales", declaró el funcionario al canal gubernamental VTV, sin identificar a los tres capturados.

Acuña sostuvo que Cumaná -ciudad de 800.000 habitantes ubicada a 400 kilómetros de Caracas- "ha ido recobrando la normalidad" tras los sucesos del martes, cuando cientos de personas protagonizaron saqueos luego de una protesta en reclamo de alimentos, en grave escasez.

A raíz de los disturbios fueron detenidas "más de 400 personas", según el gobernador, quien aseguró que éstas han sido puestas a órdenes de las autoridades porque "no debe haber impunidad. Es una situación que no debe repetirse ni aquí ni en ninguna otra parte".

Venezuela vive una oleada de protestas por la escasez de víveres y productos de primera necesidad, las cuales han derivado en saqueos.

Estas protestas han dejado al menos cuatro muertos en todo el país, según la Fiscalía, pero la organización de derechos humanos Provea asegura que la cifra aumentó a cinco, tras el fallecimiento de un hombre en los desórdenes de Cumaná.

La organización no gubernamental Observatorio Venezolano de Conflictividad Social contabilizó 254 saqueos o intentos de saqueo en los primeros cinco meses de 2016, de los cuales 88 en mayo.El presidente venezolano, Nicolás Maduro, enfrentado a una ofensiva de la oposición para sacarlo de poder mediante un referendo revocatorio, ha advertido con declarar la "conmoción interior" en caso de que se desaten hechos "golpistas violentos", lo que implicaría restricciones a las libertades civiles.Negocios arrasados, calles militarizadas y cientos de detenidos. Los saqueos en la ciudad de Cumaná evidenciaron el giro violento que están tomando las protestas por alimentos en Venezuela, un factor que el gobierno atribuye a la oposición y que podría radicalizar al presidente Nicolás Maduro."El balance es de ruina total porque los comercios fueron saqueados, no solo en sus inventarios, también su mobiliario. Hubo destrozo total", dijo a AFP Rubén Saud, presidente de la Cámara de Comercio de Cumaná, una ciudad costera de 800.000 habitantes y 400 km al este de Caracas.En paralelo a esos disturbios hubo saqueos en Lagunilla (estado de Mérida, oeste), en los que murió un menor de 17 años, informó la Fiscalía.Panaderías, supermercados, ferreterías fueron arrasados el martes en Cumaná en lo que comenzó como una protesta en reclamo de comida, en medio de la cual unos motoristas asaltaron camiones con víveres, según testigos.Al borde del mar Caribe, Cumaná es uno de los escenarios más recientes de manifestaciones por la severa escasez de alimentos, que a mediados de mayo empezaron a extenderse por varias regiones y en junio, particularmente, degeneraron en violencia.Según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social, en los primeros cinco meses de 2016 se registraron 254 saqueos o intentos de saqueo, siendo mayo el de más incidencia con 88 casos. La carestía de alimentos básicos es del 80%, según la firma Datanálisis.- Violencia en aumento -Un hombre de 42 años murió baleado cuando transitaba en un vehículo por uno de los lugares donde se originó la protesta en Cumaná, señaló a la AFP Estelin Kristen, dirigente de la organización de derechos humanos local Incide, aunque la Fiscalía no confirmó aún el deceso.Desde el 6 de junio, al menos cuatro personas han muerto durante desórdenes similares en Cariaco (estado Sucre, cuya capital es Cumaná), San Cristóbal (oeste), Caracas y Lagunilla, según las autoridades. Un militar y un jefe policial fueron detenidos por los dos primeros casos."La mayoría de estos saqueos (en Cumaná) fueron orquestados por bandas de motorizados. Detrás llegó la población", aseguró Kristen. La gobernación de Sucre reportó 400 detenidos.A raíz del caos, la ciudad fue militarizada, se prohibió el tránsito de motoristas durante 72 horas, las clases fueron suspendidas y se levantaron los racionamientos diarios de electricidad, indicó el activista.A medida que las protestas derivan en actos vandálicos, el gobierno arrecia sus acusaciones contra la oposición, culpándola de alentar el caos para desestabilizarlo y crear las condiciones para una intervención extranjera.El martes, el presidente Nicolás Maduro -enfrentado a una ofensiva opositora que busca la celebración de un referendo para revocar su mandato- denunció que sus adversarios están detrás de la "violencia bachaqueril", en referencia a quienes contrabandean alimentos subsidiados (llamados "bachaqueros") y que, en su opinión, promueven los disturbios.Debido a ello, el mandatario socialista, cuya gestión rechazan siete de cada diez venezolanos según encuestas, dijo que habilitó una cárcel especial para enviar a los responsables.Ocho personas fueron detenidas el martes en el estado Anzoátegui acusadas de alentar desórdenes, informó el gobernador regional, Nelson Moreno.- Conmoción interior -Para el politólogo Héctor Briceño, el aumento de la violencia "le brinda un escenario oportuno al gobierno" para decretar eventualmente la conmoción interior e "impedir así el referendo u otro evento electoral", como los comicios regionales de fin de año."Lo que contiene una explosión social generalizada es la posibilidad de que la gente pueda expresarse a través de mecanismos como el referendo. No permitirlo desencadenaría una situación muy dramática", comentó a AFP Rafael Uzcátegui, coordinador de la organización de derechos humanos Provea.Maduro ha advertido que tiene "listo" un decreto de "conmoción interior" en caso de que se desaten hechos "golpistas violentos", lo que implicaría restricciones a las libertades civiles.En Venezuela rige una emergencia económica y un estado de excepción desde el pasado 13 de mayo, en el marco del cual el gobierno implementó los CLAP, grupos de civiles que distribuyen los alimentos puerta a puerta.La oposición denuncia que esa estrategia apunta a abastecer a los partidarios del chavismo, pero incluso no satisface sus necesidades en medio de la severa crisis económica agravada por la caída del ingreso petrolero."Con los CLAP la gente percibió que la escasez se iba a agravar. Hay incertidumbre, desasosiego, es a partir del estado de excepción que estas acciones (los saqueos) se han disparado", dijo Uzcátegui.En tanto, Briceño considera que cada vez se ve una mayor confluencia entre las demandas sociales -como los alimentos- y los reclamos políticos, tras años en que el chavismo descalificó estos últimos al asociarlos con la oposición. AFP

YR

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