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Donald Trump (Foto: VOA)

Vladimir Gessen: ¿Después de la tormenta política en EEUU vendrá la calma?

Donald Trump: Después del ‘impeachment’ o juicio político que le hiciera el Congreso de los Estados Unidos al expresidente, del cual salió relativamente vencedor, aunque menguada su imagen, ahora el expresidente tendrá que enfrentar investigaciones, y juicios civiles, penales y mercantiles. El propio senador Mitch McConnell, uno de los líderes más destacados del partido republicano advirtió que Trump tendría que hacer frente a las probables acusaciones que podrían presentarse en los tribunales.

Nancy Pelosi, la poderosa demócrata, presidenta de la Cámara de representantes, anunció que se constituirá una Comisión Investigadora de los sucesos del 6 de enero cuando se atacó la sede del Congreso con un saldo de muertos y heridos. La Comisión podría evidenciar resultados que aporten elementos que obliguen a la Fiscalía General a presentar cargos en contra de Trump. Ya se presentó una demanda ‘por incitar la insurrección del Capitolio estadounidense’, en un tribunal federal. La demanda indica que los ‘Proud Boys y otros grupos supremacistas fueron provocados por Donald Trump y su abogado Rudy Giuliani, para evitar que el Congreso certificara las elecciones presidenciales. Aparte, en Georgia, se investiga si Trump intento subvertir los resultados electorales de ese estado para llevarlo a los tribunales. Están presentes demandas mercantiles y civiles en contra del exmandatario y pendientes las investigaciones y juicios por evasión de impuestos en New York.

Definitivamente, en los próximos dos años el líder republicano estará, de corte en corte, procurando salir airoso de todas estas batallas legales que se le avecinan.

Estrategia demócrata: La pregunta clave es ¿Por qué si los demócratas sabían que no tenían los votos suficientes para condenar e inhabilitar a Trump, siguieron adelante con el juicio político en su contra?

Lo primero es porque Trump quedó públicamente expuesto y aumentó su desprestigio y rechazo público, y la votación de su condena, si bien no alcanzo los dos tercios de los votos, si fue bipartidista y mayoritaria, con 57 votos a favor y 43 en contra. Además, votaron 7 senadores republicanos, y al menos dos senadores públicamente inculparon verbalmente a Trump por los sucesos, aunque no votaron su condena. Esto nos lleva al segundo elemento que favorece la estrategia de los azules: Dividir al partido republicano.

Lo tercero, es que los demócratas están convencidos de que, si hubiesen logrado la inhabilitación de Trump, la recuperación del partido republicano de la derrota electoral sería más expedita.

Lo cuarto, y lo más determinante, es que, con la relativa absolución de Trump, ya los republicanos que lo siguen apoyando, junto al equipo de Trump, ya se plantearon ‘el comienzo de un nuevo movimiento’ para regresar al poder en 2024. Solamente hay dos maneras de hacerlo, convirtiéndose en el candidato del partido republicano, pero colocando a un lado a quienes se opongan a él, o creando una tercera vía con una nueva organización política.

En ambos casos la división de los republicanos será un hecho. Mientras Trump este activo, el partido de los ‘rojos’ estará fracturado. Si Trump aspira la candidatura del partido tendrá esta vez que enfrentar una fuerte oposición a su proyecto, sobre todo de las nuevas generaciones de líderes republicanos, y si se postula por fuera, el daño al partido será contundente.

Lo quinto es que, para los estrategas demócratas, en cualquiera de los escenarios, calculan que si Trump, con todo el poder de la presidencia no pudo ganarle la elección a Joe Biden y al partido demócrata en el Congreso en la pasada contienda. Con un Trump golpeado en la opinión pública, sin el respaldo que alcanzó en su debut presidencial, y con un considerable menor apoyo de las fuerzas vivas de EEUU, no podrá derrotar al candidato demócrata que ellos postulen a la presidencia en la próxima elección.

Pensamos que lo óptimo para el partido republicano -y para el propio Donald Trump- es su despedida de la política. Igualmente, estamos convencidos que para el partido demócrata lo mejor es mantener activo a Trump, como lo hicieron en el Congreso con el juicio político, y en las sucesivas escaramuzas legales que seguirán intentando en su contra, pero sin sacarlo del juego. (Foto: VOA)

Informe 21/ Vladimir Gessen