
Recordando el Día Mundial del Agua, que se celebró el 22 de marzo, Gold's Gym Venezuela, de la mano de Amelia De La Peña, nutricionista de su sede San Ignacio, aclara si es cierto o no que lo recomendable es tomar 8 vasos al día del vital líquido para lograr una hidratación efectiva.
“La famosa recomendación de los ocho vasos de agua, o dos litros, carece de fundamento científico”, explica De La Peña. “El agua, al igual que los demás nutrientes, tiene requerimientos individuales que varían según el peso corporal. La fórmula es sencilla: multiplicar el peso en kilogramos por 30 CC. El resultado revela la necesidad hídrica basal de cada persona”, afirmó De La Peña.
La nutricionista ejemplifica con claridad. “Una persona de 50 kilos tendrá un requerimiento menor que alguien de 80. Para este último, los ocho vasos podrían ser insuficientes”. La individualización es la clave, un principio que debe aplicarse en todos sus programas de bienestar.
En este sentido, una persona que pese 50 kilos requiere diariamente 1.500 cc de agua, aproximadamente 6 vasos de 250 ml o 7,5 vasos de 200 ml, dependiendo del tamaño del estándar del vaso. Un individuo que pese 80 kilos requerirá 2.400 ml de agua diarios, que equivalen a 9,6 vasos de 250 ml o 12 vasos de 200 ml.
Pero el peso no es el único factor que influye en los requerimientos de hidratación. La actividad física y el clima juegan roles determinantes. “Un individuo sedentario no requiere la misma cantidad de agua que un deportista”, explica De La Peña. “Por cada hora de entrenamiento, recomiendo agregar un litro de agua para compensar la pérdida por sudoración”.
El clima, con sus fluctuaciones, también exige ajustes en la hidratación. “En climas cálidos, el cuerpo demanda más agua para regular la temperatura interna”, señala la nutricionista. “Las olas de calor, por ejemplo, requieren un aumento en la ingesta de líquidos para prevenir la deshidratación”.
Alerta y recomendaciones
De La Peña también identifica las señales tempranas de deshidratación. “La sed es un indicador tardío”, advierte. “El cansancio inexplicable, el dolor de cabeza y los calambres pueden ser síntomas de alerta”. En importante educar a los entrenadores y personal médico dedicado a la salud, para que reconozcan estas señales y actúen con prontitud.
“Muchos llegan al gimnasio y se sienten agotados antes de comenzar a entrenar”, comenta la nutricionista. “Esto es un claro indicio de deshidratación”. Su recomendación es clara: “Un vaso grande de agua antes de iniciar la actividad física es fundamental”.
La deshidratación, según De La Peña, desencadena una cascada de efectos negativos. “Disminuyen los niveles de sodio y potasio, lo que puede provocar calambres”, explica. “El dolor de cabeza, a menudo atribuido a otras causas, puede ser un síntoma de falta de hidratación”.
Por todo lo anterior, en Gold's Gym, la hidratación no es un tema secundario. “La incluyo en los cálculos de requerimientos individuales de mis pacientes”, concluyó De La Peña. Fuente: Comstat Rowland Comunicaciones Estratégicas Integrales