Obama: "No protegeremos malas prácticas"

Durante su alocución retransmitida por televisión desde el Capitolio, Obama ha tratado de equilibrar las nefastas previsiones financieras y ha insistido en que los estadounidenses pueden capear el temporal. "Ha llegado el momento de actuar con osadía y sensatez, para no sólo revivir esta economía, sino también erigir unos nuevos cimientos para una prosperidad duradera", ha dicho Obama, que a lo largo de su intervención ha sido interrumpido en varias ocasiones por los aplausos de los congresistas.

El presidente ha recalcado que su programa económico permitirá crear puestos de trabajo, que los bancos vuelvan a otorgar préstamos y que se invierta en áreas como las energías renovables.

El discurso, en el estilo de los del Estado de la Nación, aunque no técnicamente porque Obama lleva sólo cinco semanas en el cargo, ha estado dominado por cuatro temas claves: estabilidad financiera y responsabilidad, educación, independencia energética y la revisión del sistema sanitario. En cambio, ha preferido ahorrarse las referencias sobre hipotéticas futuras nacionalizaciones de bancos.

"Lo que necesitamos ahora es empujar juntos, enfrentarnos con audacia a los retos que se avecinan y tomar nuestra parte de responsabilidad en nuestro futuro", ha declarado el mandatario antes de detallar su plan de actuación para resolver la crisis. Entre las iniciativas, se encuentra el plan de estímulo valorado en 787.000 millones de dólares y promulgado la semana pasada, que Obama lleva defendiendo desde las primeras semanas de su mandato.

Cambios y reformas

Obama ha anunciado que la reforma del sistema sanitario, necesaria debido al rápido incremento de la salud en los últimos años, comenzará esta misma semana. Ha añadido que el plan de estímulo aprobado por el Congreso incluirá fondos para la investigación en la lucha contra el cáncer y un plan de digitalización de datos. "Este presupuesto se basa en estas reformas. Incluye un compromiso histórico con una reforma del sistema de salud (...). Debemos tener un sistema de calidad y que cada estadounidense pueda permitirse", ha añadido.

El mandatario, que en los últimos días había sido acusado en algunos sectores de pintar un panorama demasiado pesimista, ha sido rotundo: "Las respuestas a nuestros problemas no están fuera de nuestro alcance". El presidente se ha mostrado también muy crítico con los hábitos económicos del país de los últimos años, cuando dejó de "mirar al futuro más allá del próximo pago, el próximo trimestre o las próximas elecciones".

"Las regulaciones se desbarataron para lograr un beneficio rápido a expensas de la salud del mercado. La gente compró casas que sabía que no podría costearse a bancos y prestamistas que pese a todo promovieron esos préstamos dudosos. Y mientras tanto, se pospusieron debates necesarios y decisiones difíciles para otro momento", ha destacado.

La economía ha dominado sus palabras y sólo una pequeña mención a la política internacional, en concreto, al papel de EE UU en Irak y Afganistán, se ha salido del guión que era obligado para esta comparecencia.

ENERGIA RENOVABLE

El Presidente anunció que su plan de estímulo económico duplicará la producción de energía renovable en los próximos tres años, en el marco de los esfuerzos del país para reducir su dependencia del petróleo importado.

Calificó la inversión en investigaciones como la mayor que producirán no solamente en descubrimientos en el campo de la energía, sino también avances en medicina, ciencia y tecnología.

Esa inversión de 15.000 millones de dólares al año desarrollará nuevas tecnologías como la de la energía solar y eólica, biocombustibles avanzados, carbón limpio, y automóviles y camiones que usen combustible de manera más eficiente, dijo Obama.

Pese a que Estados Unidos es uno de los mayores productores de petróleo, tiene que importar más del 60 por ciento de los combustibles que necesita su enorme aparato industrial y automotor.

"Gracias a nuestro plan de recuperación, duplicaremos el suministro a este país de energía renovable en los próximos tres años", subrayó.

En el marco de ese plan, "pronto tenderemos miles de kilómetros de líneas que lleven nueva energía a pueblos y ciudades de todo el país", agregó.

Con ese objetivo "pondremos a trabajar a los estadounidenses" para que sus hogares y edificios sean eficientes, y así se logre el ahorro de miles de millones de dólares, comentó Obama.

Más allá de eso y "para transformar verdaderamente nuestra economía, proteger nuestra seguridad y salvar a nuestro planeta del desastre del cambio climático, es necesario producir energía limpia y renovable", enfatizó el presidente.

Por ello, pidió al Congreso la formulación de un proyecto que imponga límites a la contaminación del carbono y ayude a mejorar la producción de energía renovable.

En su discurso, el presidente de EE.UU. se refirió en duros términos a la industria automotriz del país, que llegó al borde de la bancarrota como resultado de la crisis financiera y de su renuencia a adaptar su tecnología para fabricar unidades más eficientes.

"Todo el mundo reconoce que años de malas decisiones y la recesión global han llevado a las empresas automotores al borde (de la quiebra)", señaló.

"No debemos y no los protegeremos de sus propias malas prácticas", sostuvo Obama.

No obstante, reiteró el compromiso de su Gobierno con la reestructuración de la industria automotriz, para "que pueda competir y ganar".

"Millones de fuentes de trabajo dependen de ella... y yo creo que la nación que inventó el automóvil no puede abandonarla", apuntó Obama.

CON INFORMACION DE "EL PAIS" DE ESPAÑA Y DIARIO "LA TERCERA" DE CHILE

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