Foro de Davos no logra despejar dudas sobre firmeza de reactivación

Presente jueves y viernes en Davos, el primer ministro griego Giorgos Papandreou intentó tranquilizar a los mercados y a sus socios europeos, asegurando que su país no necesita ayuda externa para salir de la crisis. Pero estas palabras no parecieron surtir efecto, teniendo en cuenta la caída de las obligaciones del Estado griego y la fuerte bajada del euro.

Según Strauss-Kahn, uno de los desafíos más delicados para los gobiernos consiste en elegir el buen momento y el buen ritmo para desmantelar las medidas excepcionales de apoyo a la economía adoptadas en el momento más agudo de la crisis, sostuvo

"Si salimos demasiado tarde habrá un derroche de recursos y eso abultará la deuda pública y debemos evitarlo. Pero si salimos demasiado pronto, el riesgo es aún mayor", dijo, evocando una posible recaída en recesión.

En lo referente a las perspectivas económicas para 2010, Strauss-Kahn se mostró prudente, a pesar de que el FMI acaba de revisar al alza, a 3,9% del PIB (Producto Interior Bruto), sus proyecciones de crecimiento mundial.

"El crecimiento vuelve más rápido de lo previsto, pero no hay que olvidar que este crecimiento es aún demasiado frágil porque una grande parte del mismo está sostenido por fondos públicos y la demanda privada todavía es débil", explicó.

Otro tema de inquietud y polémica en Davos ha sido la ofensiva contra los bancos para un mayor control de sus actividades, anunciada por el presidente norteamericano Barack Obama la semana pasada y a la cual se sumó en Davos el jefe de Estado francés, Nicolas Sarkozy.

Como era de esperar, la mayoría de los banqueros reaccionó de manera virulenta contra este intento de reforzar la regulación del sector para reducir las excesivas tomas de riesgos, responsables para muchos en gran parte de la crisis financiera.

En ese sentido, varios ministros de Finanzas, gobernadores de Banco Centrales y banqueros se reunieron en privado el sábado para discutir esos proyectos de regulación, indicaron fuentes gubernamentales francesas.

Entre los participantes estuvieron, entre otros, la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, su homólogo británico Alistair Darling y el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet. El encuentro permitió un "intercambio de puntos de vista" pero no dio lugar a ningún tipo de decisiones, según las mismas fuentes.

Para América Latina, y del lado de los negocios, el grupo suizo Nestlé, número uno mundial del sector alimentario, anunció el sábado una inversión de unos 400 millones de dólares en México de aquí a 2012, destinada principalmente a crear la planta procesadora de café soluble más grande del mundo. AFP

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