El líder del Parlamento cubano no cree que incidentes rompan el diálogo con EE.UU.

"Nosotros estamos por continuar las conversaciones (...) no solo sobre estas cuestiones migratorias, sino sobre cualquier tema, pero sobre la base del respeto", resaltó.

En su opinión, el incidente fue una "manifestación muy reveladora" de cómo con la Administración de Obama "poco ha cambiado la actitud norteamericana de continuar tratando de promover la subversión e intervenir en los asuntos internos de Cuba".

El Gobierno cubano calificó este sábado de ofensa, provocación, injerencia y apoyo a la "subversión" la reunión que tuvieron en la noche del viernes en La Habana los diplomáticos estadounidenses y miembros de la oposición.

Un comunicado del Ministerio de Exteriores calificó de "conducta ofensiva hacia las autoridades y el pueblo cubano" la organización de la reunión por los estadounidenses, y añadió que "pone de manifiesto su falta de voluntad real para mejorar los vínculos".

Añade La Habana que al subsecretario de Estado adjunto para el Hemisferio Occidental, Craig Kelly, jefe de la delegación de EE.UU., se le advertió desde que llegó a Cuba sobre el "rechazo al aprovechamiento de su breve estancia para organizar un evento provocador".

No obstante, la nota "reitera" la disposición cubana de "sostener un diálogo respetuoso sobre cualquier tema con el Gobierno de los Estados Unidos siempre que este sea entre iguales, sin menoscabo a la independencia, soberanía y autodeterminación".

Kelly es el funcionario estadounidense de mayor nivel que ha visitado Cuba desde que llegó Obama a la Casa Blanca, y el viernes encabezó la misión de su país que conversó sobre asuntos migratorios, por segunda vez desde que se reanudaron los contactos en esa materia en julio de 2009, tras seis años suspendidos.

EFE

Categoria: