3 ejercicios que te ayudan si tienes osteoartritis de rodilla

3 ejercicios que te ayudan si tienes osteoartritis de rodilla

La osteoartitis de rodilla cursa con dolor e inflamación de la articulación por un deterioro progresivo. Para mejorar sus síntomas, algunos ejercicios pueden resultar muy beneficiosos.

La osteoartritis de rodilla es una enfermedad degenerativa que afecta a esta articulación, sobre todo a las mujeres de edad avanzada. Es la consecuencia de un desgaste progresivo, así como de la pérdida del tejido cartilaginoso.

En este artículo compartimos algunos ejercicios que te pueden ayudar si sufres osteoartritis de rodilla. Con paciencia y disciplina puedes aliviar las molestias y frenar un poco el deterioro. ¡Sigue leyendo!

Sobre la osteoartritis de rodilla
La osteoartritis de rodilla puede llevarnos a una discapacidad de movimiento, a pesar de que los síntomas y la gravedad varían en cada persona. Lo que sí se sabe es que, con el paso del tiempo hay un deterioro progresivo.

En una primera etapa, la persona empieza a sufrir un dolor que va aumentando de manera progresiva, en especial cuando realizamos alguna actividad física. También se sufre rigidez e inflamación.

¿Tiene tratamiento?
El tratamiento también depende de la intensidad de los síntomas, desde medicación hasta cirugía. No obstante, los fármacos pueden paliar los síntomas pero no curar esta enfermedad. Por ello, es importante buscar técnicas complementarias que nos ayuden a dar alivio.

También es fundamental que la persona evite el sobrepeso, ya que este repercute con una gran presión en las rodillas. Esto se puede lograr con la práctica habitual de ejercicio aeróbico de bajo impacto y una dieta equilibrada.

Además, deberá realizar cambios en las actividades físicas que le perjudiquen, ya sea por movimiento o por estar demasiado tiempo en reposo en una misma postura. También se pueden usar rodilleras.

Ejercicios que te ayudan si tienes osteoartritis de rodilla

Algunos ejercicios supervisados y programados para realizar en casa podrían dar buenos resultados en caso de sufrir osteoartritis de rodilla. No obstante, estos se deben realizar de manera constante. Si se dejaran de realizar, después de 6 meses se perdería la efectividad lograda.

1. Estiramiento de isquiotibiales
Este estiramiento debemos hacerlo siempre después de haber estado en movimiento, es decir, con la articulación caliente. Lo podemos hacer, por ejemplo, al llegar a casa o después de una caminata. Este primer ejercicio combate la rigidez y amplía el rango de movilidad. También puede reducir el dolor y el riesgo de lesión.

En primer lugar, tumbarse bocarriba.
Después, colocar una banda elástica o una sábana alrededor de uno de los pies.
Mantener la otra pierna flexionada y estirar la que tenemos sujeta por el pie todo lo que podamos, estirando la punta del pie hacia nuestro cuerpo y hacia arriba.
Estirar durante unos 15 segundos o más de manera gradual y repetir con la otra pierna.
Repetir 2 veces con cada pierna.

2. Estiramiento de pantorrilla
Para aliviar la osteoartritis de rodilla es muy importante mantener las piernas tonificadas y, al mismo tiempo, flexibles. Al fortalecer toda la musculatura que rodea la rodilla podremos facilitar el trabajo de la articulación. Por ello, en este segundo ejercicio nos centramos en la pantorrilla.

De pie, apoyar las manos en la pared justo delante de nuestro pecho.
A continuación, poner una pierna más cerca de la pared un poco flexionada y estirar la que queda detrás con el talón en el suelo. Debemos sentir cómo se estira la pantorrilla mientras presionamos contra la pared.

Mantener el estiramiento durante 30 segundos y pasar a la otra pierna.
Repetir 3 veces con cada pierna 1 vez al día.

3. Fortalecimiento de cuádriceps
En este último ejercicio nos centramos en el fortalecimiento del cuádriceps. Este gran músculo del muslo actúa como un importante estabilizador de la rodilla.

En primer lugar, tumbarnos bocarriba con una pierna flexionada y la otra estirada.
Colocar una toalla enrollada debajo de la rodilla de la pierna estirada.
A continuación, apretar el cuádriceps mientras hacemos presión sobre la toalla.
Mantener esta presión durante 5 segundos y soltar con suavidad.
Descansar 5 segundos y repetir hasta 10 veces.
Hacer lo mismo con la otra pierna.
Este ejercicio se puede hacer 2 o 3 veces cada día.
Estos 3 ejercicios son sencillos y nos ayudan a dar movilidad a la rodilla a la vez que reducimos la inflamación y el dolor. Las piernas se irán tonificando de manera gradual y podremos notar una mejoría importante si lo acompañamos de una actividad física regular.

Fuente: Mejor con Salud / EB

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