4 lugares exóticos para ir de viaje

Si busca un destino donde no tener que 'luchar' con cientos de turistas para conseguir hacerse una buena foto, estos lugares son para usted. ¿Quién no ha soñado alguna vez con convertirse en un aguerrido explorador? ¿Cuántas veces le habría encantado ponerse un sombrero a lo Indiana Jones y salir a recorrer el mundo en busca de aventuras? ¿Cómo habría sido su vida si hubiera hecho ese viaje tan emocionante que nunca se atrevió a hacer? Salga de dudas. Ya

Todas estas preguntas pueden tener respuesta: está a tiempo de contratar experiencias en diferentes lugares 'congelados' que satisfagan ese afán trotamundos que había mantenido oculto hasta ahora.

El Indiana que todos llevamos dentro disfrutará como nunca en destinos exclusivos como los que se recogen a continuación, lugares tan desconocidos para el gran público que incluso algunos de ellos —como el que se leerá sobre el lago Baikal siberiano— solo los oferta la agencia Pangea. Todos se realizan con el asesoramiento de un guía experto que acompañará a grupos reducidos a través de los diferentes paisajes, siempre teniendo en cuenta un turismo responsable que beneficie a la región que se transita y trabaje sin dañar el medio ambiente. Estos cuatro lugares son un buen principio para dar rienda suelta a sus ansias de aventura

Reino del hielo

El lago Baikal es una de las atracciones naturales más importantes de Siberia. Con sus 636 kilómetros de longitud y sus 80 kilómetros de anchura, esta enorme balsa de agua también está considerada como la más profunda del mundo: hasta ahora, se le ha reconocido un calado de 1.680 metros. En invierno, su superficie se congela por completo y permite ser transitada por vehículos tan pesados como furgonetas o camiones, que regulan su paso con las señales de tráfico que se clavan en el hielo.

La pureza del agua del Baikal, la más cristalina del mundo, permite a la luz del sol traspasar los pedazos de hielo que se forman. Un arcoíris multicolor se crea cada vez que el astro rey se cuela por el agua congelada de este lugar, esculpiendo sin querer esculturas que cambian a cada instante. Contemplar este paisaje es una experiencia mágica, única, difícilmente descriptible; que se puede compaginar con la realización de otras actividades de aventura, como un paseo en aerodeslizador por el lago helado o el avistamiento de animales tan peculiares como la foca nerpa, especie endémica de este lugar siberiano.

Agua cristalina del lago Baikal, Siberia.

Experiencia inuit

¿A que no se imaginó nunca poder visitar Groenlandia acompañado por el antropólogo inuit más importante de España? Francesc Bailón será el encargado de que este viaje sea inolvidable. Su experiencia en este helado territorio le convierte en el mejor compañero de aventuras para conocer la cultura inuit: visitará etnias inuit casi desconocidas, se alojará con ellos e incluso podrá cocinar sus recetas tradicionales.

A pie y en barco, la tierra de los Ammassalimiut —los últimos descendientes directos de las culturas árticas Dorset y Thule– dejará de tener secretos para usted. Gracias al frío del lugar en el que habitan y al gran mimo con que han mantenido a lo largo del tiempo sus tradiciones, esta etnia inuit ha sobrevivido al estrés y la actual forma de vida, preservando la esencia de su idiosincrasia. Además de conocer en primera persona su día a día —incluso dormirá en tiendas de campaña como lo hacen ellos—, también podrá observar focas, osos polares, zorros árticos, fiordos de impresionante belleza e incluso auroras boreales.

Uno de los glaciares de Groenlandia.

Territorio 'oso polar'

En Svalbard, solo viven 2.500 personas. Los osos polares, por su parte, superan los 3.000 ejemplares registrados. La población de este tipo de úrsidos blancos es muy numerosa en este archipiélago noruego, que presume, en sus 61.000 kilómetros cuadrados, de ser la región perfecta para el avistamiento de animales salvajes. Focas, morsas y zorros árticos conviven con los osos polares, que se han convertido en uno de los mayores atractivos de la región. Para disfrutar de ellos, nada mejor que un crucero por Spitsbergen —la isla más grande del archipiélago de Svalbard— con paradas en diferentes puntos estratégicos para su contemplación.

El barco en el que se viaja data de principios del siglo XX, y antes de que actuara como nave-hotel cumplió las funciones de, entre otras, estación meteorológica y faro de aviso encallado en un banco de arena. Bautizado como 'Noorderlicht' —término holandés para la aurora boreal—, esta goleta de 46 metros actualmente sirve como medio de transporte para los aguerridos aventureros que se animen a viajar hacia lugares donde al mercurio, parece, le da demasiada pereza subir.

Oso polar.

Pangea Ice Challenge

Hace frío, sí, mucho mucho frío. El termómetro fácilmente marcará -15ºC. Sin embargo, estas bajísimas temperaturas no serán óbice para que se atreva a lanzarse al agua. Ha leído bien: este viaje por la Laponia sueca incluye un baño en una piscina de 25 metros donde el agua se convertirá en su principal aliada pues, dentro de ella, notará más calor que permaneciendo a la intemperie sobre la nieve de Suecia. La experiencia tiene lugar en Skelleftea, una pintoresca ciudad donde también podrá degustar un menú típico lapón, subir en moto de nieve o contemplar el estrellado cielo sin que ninguna luz artificial estropee nuestra visión.

También se visitará Svansele, en cuyo campamento —dotado con una sauna y los famosos 'jacuzzis' de agua caliente, conocidos como 'hot tubs'— pasará una noche rodeado del más absoluto silencio. Junto a la hoguera, un cocinero preparará la cena que repondrá las fuerzas de un día cargado de inolvidables momentos. Durante el viaje, también tendrá la posibilidad de transportarse en un trineo tirado por perros.

Aurora boreal en Suecia.

Fuente: elconfidencial / MF

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