6 claves que debes conocer para sacarte todo el partido

Si algunas personas tienen la capacidad día a día de superar dolorosas situaciones, también tendremos la capacidad de superar cualquier cosa que nos pueda pasar. Por lo menos, me gustaría que tuviéramos claro que la capacidad para hacerlo está en nosotros. A partir de ahí, podemos elegir vivir aquellos hechos desde la desesperanza y la resignación, o hacer lo que haga falta y esté en nuestras manos para cambiarlos.

¿Cómo hacerlo? ¿Cómo conseguir esa transformación? Seguidamente te voy a detallar cuáles son las pautas básicas para ser más resiliente:

–Deja de quejarte y sobreponte a los acontecimientos duros / difíciles / traumáticos: aunque nos haya sucedido algo muy doloroso para nosotros, ante la imposibilidad de cambiar esa realidad (si ello es así, esto es, no podemos hacer nada para cambiarlo porque no depende de nosotros) antes que nada debemos dejar de quejarnos, de actuar desde el victimismo, que no nos ayuda a cambiar nada y aún nos hace sentir peor. Aceptar la realidad es algo absolutamente necesario si queremos seguir avanzando.

–Busca las propias fortalezas y capacidades: si ya tenemos claro que ha sucedido eso y que hay que aceptarlo, debemos buscar nuestros puntos fuertes, nuestras capacidades, nuestros dones, lo que nos conecta con nuestra fuerza interior y que nos ayudará a salir de allí. Es bueno pensar en todas las situaciones complejas que hemos superado anteriormente en nuestra vida gracias a ese potencial maravilloso que llevamos todos dentro.

–Piensa de manera constructiva: es muy importante que no nos hundamos cuando algo no sale como queríamos. Debemos aprender a ver los problemas o las crisis como oportunidades para cambiar cosas y mejorarlas. De nada sirve quedarnos atascados, debemos buscar la salida a partir de ese «fracaso»: focalizarnos en otros objetivos, confiar en que la vida nos tiene preparadas muchas sorpresas agradables y empezar a mirar hacia delante. Es básico el compromiso con nosotros mismos y la responsabilidad para mejorar esa situación o hacer que se produzca un cambio o mejora. Y, sobre todo, sin olvidar y confiar en que el potencial y las capacidades para salir de ese problema o crisis están ya en nosotros.

No te esfuerces en intentar ser alguien que no eres solo por complacer. Sé auténtico y di lo que pienses

–Involúcrate más: implícate más en tus relaciones personales, preocúpate por los demás e intenta cuidarlos. Nuestra red social es absolutamente vital para nuestra felicidad y si no cultivamos esos vínculos, en los momentos difíciles nos vamos a arrepentir. Somos seres sociales y necesitamos relacionarnos. Por ello, es de gran importancia cuidar estas relaciones.

–Sé asertivo: intenta convertirte en una persona asertiva y honesta contigo y con los demás. No te esfuerces en intentar ser alguien que no eres solo por complacer. Sé auténtico y di lo que sientas y pienses. Aprende a decir «no» cuando esto sea lo que quieres decir.

–Actúa: es determinante que ante las dificultades y problemas consigamos seguir adelante. Debemos redefinir de nuevo nuestros objetivos y propósitos, ya que a lo mejor con los cambios deben ser modificados. Una vez hecho esto, hay que ponerse en marcha. Sin detenerte. Tal como le decía Rocky a su hijo: «La vida volverá a golpearte y no importa lo fuerte que golpees sino lo fuerte que pueden golpearte... Pero tú eres capaz de todo, y hasta que no empieces a creer en ti, no tendrás tu vida propia».

Fuente: El confidencial

AJV

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