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Claves para dejar de comer por ansiedad y mejorar la relación con la comida

Claves para dejar de comer por ansiedad y mejorar la relación con la comida

La ansiedad puede llegar a afectar la forma en la que nos alimentamos. Hacer cambios en la manera en la que comemos puede hacer la diferencia en nuestro estado de ánimo, incluso aumentar nuestro sentimiento de bienestar.

Comida y estrés

De acuerdo con Clínica Mayo, el trastorno de ansiedad se caracteriza por una preocupación desproporcionada con respecto a una situación particular que es difícil de controlar y, con los cambios que se han vivido con la pandemia, podría afectar la relación que tenemos con la comida.

Para tomar acción al respecto, es necesario adoptar hábitos orientados hacia un estilo de vida saludable; si bien, no se trata de que sean cambios radicales, sí es fundamental tener un acompañamiento nutricional, psicológico y físico, que permita cambiar no sólo las actitudes sino los problemas emocionales que tras haber sido ubicados permitirán dejar de comer por ansiedad o dejar de comer en exceso.

Doctor Alejandro Hernández

El cambio de hábitos en la alimentación puede marcar una diferencia, siempre y cuando sean acompañados de una mejora en otras áreas de nuestra vida como la actividad física, dormir bien, y reducir el estrés en nuestro día a día.

El Doctor Luis Suárez, médico cirujano y especialista en cirugía general por la Universidad de Guadalajara, compartió con nosotros algunos tips para mejorar nuestra relación con la comida.

La obesidad es uno de los problemas de salud más graves y de más rápido crecimiento. A menos que se tomen medidas para mejorar la interacción entre mente y cuerpo, y se solucionen temas emocionales para dejar de comer por ansiedad o dejar de comer en exceso, la obesidad puede ocasionar otros problemas a largo plazo: por ejemplo, diversas comorbilidades y una calidad de vida deficiente.

Además de muchas condiciones médicas serias, como la diabetes tipo 2, la hipertensión, enfermedades cardiacas, fatiga, asma y apnea, entre otras, también existe un impacto muy severo en el tema de calidad de vida y obesidad.

Por ejemplo, las investigaciones indican que los pacientes obesos expresan que mientras mayor sea la depresión, menor es el bienestar físico y mayor la insatisfacción con su autoimagen.

Cuando este problema se presenta desde la adolescencia, la esfera emocional es la más afectada, ya que se manifiestan problemas para realizar actividades físicas, conciliar el sueño y por supuesto en el entorno social, reseña msn YS (Foto: Pixabay)