¿Cómo prevenir los hongos en la piel?

Con la llegada del calor y el verano, se despiertan las ganas de pasar el día en la pileta. Y evitar el contagio de hongos es algo indispensable para disfrutarla plenamente.

Los hongos son pequeños microorganismos que pueden permanecer durante meses en estado vegetativo (esporas), y al darse las circunstancias óptimas de humedad y temperatura (entre 20/ 28°) inician su crecimiento y proliferación.

Estas condiciones se dan especialmente en piletas, por lo que es imprescindible que pongamos especial atención cuando concurrimos a ellas, para no contraerlos.

ES IMPORTANTE TENER EN CUENTA LOS SIGUIENTES CONSEJOS PARA PREVENIR LOS HONGOS EN LA PIEL:

1. No caminar descalzo por el borde de la piscina, ducha o vestuarios. Utilizar un calzado abierto tipo ojotas. Algunos hongos sobreviven en los restos de células descamadas de la piel, por lo que el contacto directo con estas es una de las principales causas de infección. El contagio se evita usando calzado propio, sin compartirlo, ya que podrían quedar restos de otra persona infectada.

2. Ducharse antes y después de entrar a la pileta. Al ducharnos, barremos las escamas (células muertas), probables portadoras de hongos. De esta manera, evitamos que se sigan propagando y contagiando a otras personas del natatorio.

3. Secarse bien el cuerpo. La humedad es uno de los principales factores que hace posible la proliferación de hongos. Por este motivo secar bien las zonas que habitualmente quedan húmedas, como los pliegues entre los dedos de los pies, las axilas y la entrepierna. Es importante que recordemos no utilizar la misma toalla con otra persona, ya que funciona de la misma manera que con el calzado, y así evitamos contagiarnos.

4. Evitar el sudor excesivo. Los hongos viven y crecen en zonas húmedas y calientes, en los días de mayores temperaturas, la sudoración excesiva favorece la proliferación de los mismos. Para prevenir que esto suceda, se recomienda tomar duchas a lo largo del día limpiando las zonas que pueden ser propensas a desarrollar hongos. Asimismo, existen polvos secativos que mantienen las zonas de las axilas, pies, manos y entrepiernas secos impidiendo que dichos microorganismos se propaguen.

Más allá de la prevención, quienes concurran a un natatorio están expuestos al contagio. Si tenemos síntomas de picazón, ardor, descamación o fisuras en el lugar de la infección, es probable que tengamos hongos.

Lo más importante es recurrir a un médico y no comprar cremas de venta libre sin saber de qué hongo se trata. El dermatólogo nos recomendará el tratamiento específico, aconsejándonos que no concurramos al natatorio hasta curar los hongos. Así, evitamos el contagio a otros y el nuestro propio.

Fuente: Rumbos Digital

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