Conoce el mejor aliado de la higiene bucal

Mientras comemos, muchos residuos se adhieren a la boca, sirviendo como alimento para las bacterias que forman la placa bacteriana, y también para los gérmenes que se abrigan en la lengua.

Si alguna vez has notado que tu lengua lucía un color distinto – blanquecino o amarillo – entonces probablemente estabas con la lengua sucia. La solución para este problema es sencilla. Basta incluir en tu higiene oral un limpiador lingual, que ayuda a remover los residuos adheridos a esta parte de la boca, y garantizar una sonrisa más saludable y brillante.

Pero, ¿Para qué sirve el limpiador lingual?

Es una herramienta bastante sencilla diseñada específicamente para alcanzar las partes más lejanas de la lengua y eliminar las bacterias y demás microrganismos que ahí residen.

Esta limpieza garantiza una higiene bucal más completa, y ayuda a evitar el mal olor, que es causado principalmente por estos gérmenes. Además, limpiar la lengua auxilia a combatir otras enfermedades bucales que suelen aparecer por la concentración de estos microorganismos.

Ya que la lengua es fundamental para hablar, comer y efectuar un sinfín de actividades cotidianas, como la masticación y la deglución, es importante ponerle atención e incluir su limpieza en tus hábitos diarios, evitando posibles complicaciones en la salud general.

Lávate bien las manos y las uñas con agua y jabón. Después debes hacerte un enjuague con agua para eliminar los restos de comida, ya que esta acción reduce la posibilidad de que la comida se pegue entre las cerdas del cepillo.

Elige bien tu cepillo de dientes. El principal elemento que define la calidad de un cepillo es el grado de suavidad y la cantidad de cerdas. Opta por los suaves con por lo menos cinco mil cerdas. Recuerda cambiar el cepillo cada dos o tres meses.

Ajusta tu técnica de cepillado. Haz movimientos vibratorios circulares con una inclinación de 45 grados sobre la superficie de los dientes. La mitad de las cerdas de los cepillos estarán cubriendo la superficie del diente y la otra mitad, las encías. Por lo tanto, es posible alcanzar el surco gingival, una región donde más se acumula la suciedad. Estos pequeños movimientos vibratorios circulares deben realizarse al menos 10 veces en cada lado del diente - el exterior y el interior.

Echa la cantidad adecuada de pasta. Recuerda que el gel dentífrico no puede ser abrasivo y se debe utilizar en pequeñas cantidades. Los niños con hasta siete años se deben cepillar los dientes con una pasta no abrasiva y sin flúor .

El hilo dental no siempre ayuda. La seda es un poderoso aliado para la prevención de las enfermedades orales, sin embargo, algunas regiones entre los dientes son más cóncavas, lo que no garantiza una remoción completa de los restos de comida con el hilo dental. Se recomienda utilizarlo en las regiones entre los dientes donde el contacto es muy apretado.

¿Tiene un cepillo interdental? Solamente los cepillos interdentales alcanzan los espacios irregulares entre los dientes. Inserta la punta del cepillo interdental entre dos dientes en un ángulo hacia las encías. Recuerda hacer esto con cuidado. No hay necesidad de hacer movimientos de ida y vuelta, sólo hay que poner y quitar el cepillo y la limpieza ya está completa.

Improvisa cuando no tengas el cepillo de dientes . Para complementar el cepillado durante el día, especialmente cuando estás lejos de un baño, utiliza un cepillo unipenacho que permite remover la acumulación de biofilm oral de las áreas principales, conocidas como los márgenes gingivales. No hay necesidad de enjuagarse la boca o usar pasta de dientes. Este cepillo se puede utilizar en cualquier momento como auxiliar del cepillado normal.

No te olvides de la lengua. Limpiarla también debe formar parte de una higiene bucal perfecta, sobre todo para evitar la halitosis. El mal aliento está vinculado con la presencia de un tipo de placa formada en la lengua. Para evitar este problema, límpiala todos los días. Puedes usar un limpiador lingual de plástico, que elimina la suciedad sin lastimarte la lengua o provocarte ganas de vomitar.

Cuidado al usar enjuagues bucales. El uso de antisépticos debe ser recomendado por el dentista. Hacerse un buen cepillado, con el uso del hilo dental y limpiadores interdentales y de la lengua son los mejores métodos para prevenir las enfermedades orales.

Fuente: Terra

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