Dieta y rutina de ejercicios: Hábitos que debes seguir para cuidar tu corazón

Dieta y rutina de ejercicios: Hábitos que debes seguir para cuidar tu corazón

Las enfermedades cardiovasculares, todas aquellas que afectan al corazón y/o los vasos sanguíneos, son la principal causa de muerte a nivel mundial.

Es por esto, que cuidar nuestro corazón es, literalmente algo vital. Pero ¿cuáles son los hábitos que debemos incorporar en nuestra vida para prevenir este tipo de enfermedades? Conversamos con Felipe Bravo kinesiólogo de Clínica Ciudad del Mar y Grace Arratia, nutricionista de Centros Médicos Vidaintegra, quienes nos explicaron en qué consiste una dieta cardiosaludable y cómo deben ser las rutinas de ejercicios enfocadas en favorecer el cuidado de nuestras arterias.

Dieta cardiosaludable

Considerando que la alimentación es un pilar fundamental para cuidar nuestra salud y mantenernos activos, además de hacer deporte y dejar hábitos como el tabaquismo, es muy recomendable seguir la llamada dieta cardiosaluble. Grace, explica que ésta se caracteriza por ser “variada, suficiente, nutritiva y baja en alimentos ricos en azúcares y sodio, siendo este último uno de los causantes del aumento de la presión arterial”.

Además, las grasas se deben consumir selectivamente, ya que las saturadas (embutidos, carnes rojas, etc.) pueden provocar daños cardiovasculares, mientras que las grasas mono o poliinsaturadas (frutos secos, palta, pescados azules, etc.) ayudan a disminuir las probabilidades de eventos adversos. Este régimen también incluye muchas verduras y frutas, cereales integrales y carnes magras (pollo, pavo etc.).

Comer de manera saludable no solo es un desafío para los adultos, sino que también se debe implementar en los niños, “ya que la placa ateroma, que es una lesión que se produce en la capa interna de las arterias, producto –entre otros factores- del exceso de colesterol LDL en sangre, se comienza a formar desde la infancia y se relaciona por la ingesta excesiva de grasas de mala calidad”, explica la especialista. Por otro lado, el exceso de azucares contribuye a la formación de triglicéridos, los cuales se acumulan en la zona del abdomen, lo que es otro factor de riesgo cardiovascular.

¿Cómo implementar esta dieta en nuestro estilo de vida?

La nutricionista entrega los siguientes consejos a continuación:

– Reduce el consumo de sal. Sacar el salero de la mesa puede ser un buen punto de partida.

– Prefiere las grasas “buenas”, como el aceite de oliva y de canola, pescados -ojalá azules: atún, salmón, sardinas- frutos secos y palta. Evita las grasas de origen animal presentes en carnes rojas y embutidos.

– Hazte fan de los alimentos ricos en fibra como legumbres, verduras, frutas y cereales integrales. Al menos debes consumir diariamente tres porciones de verduras y dos de fruta.

– Elimina los alimentos industriales, como refrescos calóricos, pastelería industrial y las comidas precocinadas o deshidratadas.

– Bebe unos 2 litros de agua al día. Las infusiones de hierbas también cuentan.

– No consumas en exceso carbohidratos (pan, papas, arroz, pastas etc.), e intenta eliminar las frituras. Es preferible que cocines a la plancha, al horno, hervido o a la parrilla.

– Modera el consumo de alcohol. Si vas a tomar, que sea vino tinto con las comidas.

– Rechaza los tragos destilados o de alta graduación alcohólica.

Actividades para prevenir enfermedades cardíacas

Por su parte, Felipe Bravo, kinesiólogo de Clínica Ciudad del Mar, asegura que la clave para prevenir accidentes cardiovasculares, es realizar ejercicios que sean dinámicos, como correr y trotar.,

“Los mejores ejercicios son dinámicos, o sea, los que signifiquen movilización a grandes grupos musculares en una cantidad de tiempo. La recomendación adecuada es 30 minutos diarios a una intensidad moderada”, dice. Eso sí, el especialista advierte que es importante tener en consideración la edad, el tiempo que lleva la persona sin realizar ejercicio y si se sufre de alguna enfermedad.

Así, realizar deporte o alguna actividad física de forma regular, es una práctica muy beneficiosa en la prevención, desarrollo y rehabilitación de enfermedades, tanto físicas como mentales.

Por lo mismo, los beneficios de practicar tales ejercicios son múltiples:

-A largo plazo, esta práctica favorece a mejorar la función del corazón, disminuir los valores de los triglicéridos, reducir los niveles de colesterol LDL y mejorar la fuerza del cuerpo.

-En el corto plazo, en tanto, las personas tienen sensaciones más inmediatas, como bienestar, disminución de peso y mejorar la condición física.

El ejercicio juega un rol fundamental a la hora de prevenir problemas cardiovasculares, por eso lo importante es comenzar a realizar actividad física cuanto antes. El kinesiólogo recomienda que antes de hacer un plan de entrenamiento, las personas deben realizarse un chequeo médico para evitar complicaciones.

“Antes de hacer cualquier deporte, es esencial consultar con un especialista y someterse a una evaluación médica, que permita identificar el estado del corazón. Esto porque cada persona es distinta, y la rutina que tiene que seguir debe estar adecuada a sus propias características y necesidades”, finaliza.

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Fuente: Biut

EA

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