El cierre de fronteras en Marruecos deja atrapados a cientos de residentes en Europa

El cierre de fronteras en Marruecos deja atrapados a cientos de residentes en Europa

Cientos de marroquíes con residencia en distintos países europeos, muchos de ellos en España, no pueden salir de Marruecos y regresar a sus hogares después de que el país decretase el cierre de fronteras el pasado 13 de marzo y anunciara el confinamiento obligatorio hasta el 20 de abril.

Entre ellos se encuentran mujeres embarazadas, enfermos de diabetes o que dependen de un tratamiento de diálisis, entre otros con los que pudo contactar Efe vía telefónica y que se encuentran alojados en casas de familiares o en algunos casos en apartamentos de alquiler, mientras se les agota el dinero.

Contactado por Efe, el ministerio marroquí de Asuntos Exteriores no quiso ofrecer su versión de los hechos ni proporcionar una cifra de las personas afectadas por esta situación.

En España, la asociación "ITRAN-Asociación de amigos del pueblo marroquí" ha asumido de algún modo la defensa de estas personas; su fundador y presidente, Mohamed Alami, asegura que tiene constancia directa de "unas 300 personas" en esta situación, pero sostiene, por otras informaciones, que pueden ser "700 o más".

Búsqueda de salidas

El cierre de fronteras el pasado 13 de marzo no fue hermético: de hecho, distintos contingentes de turistas europeos fueron saliendo en vuelos especiales fletados por las distintas compañías, en algunos casos con asistencia de sus respectivas embajadas.

En el caso de España, han sido 9.500 los que han podido regresar desde Marruecos a su país, según cifras del ministerio de Exteriores, pero exclusivamente los poseedores de pasaporte español.

Es decir, la policía marroquí no está permitiendo la salida de los marroquíes residentes legalmente en España, una gran parte de ellos con familiares y trabajos que dejaron allí.

Alami asegura que hay 53 casos especialmente dramáticos por sus circunstancias personales, residentes en distintos lugares de España y ahora "atrapados" en Tánger, Larache o Marrakech. Considera más urgentes los que dependen de una medicación que en España suministra la Seguridad Social y en Marruecos no existe o tiene precios muy altos.

Estas 53 personas, que como los demás marroquíes viven confinados en sus respectivas viviendas en varias ciudades de Marruecos -confinamiento domiciliario obligado hasta el 20 de abril-, han creado un grupo de WhatsApp, único modo de coordinación en estos días: allí comparten rumores sobre el próximo flete extraordinario de un barco a España o se dan consejos para sobrellevar esta situación.

Uno de los casos más dramáticos es el de Yousra Attar Boulaich, embarazada de seis meses, que entró en Marruecos acompañada de su hija de 2 años y medio el pasado día 9 para recoger su permiso de conducir que pensaba convalidar en España. El cierre de fronteras la sorprendió en casa de su hermana en Tánger.

Residente en Sant Andréu de Llavaneras, Yousra carece en Marruecos del medicamento con el que se trata la artritis reumatoide que le causa fuertes dolores.

En Fez se encuentra Amal Nour, acompañada de su hijo de 10 años mientras que su hija de siete quedó en España con su padre. Relata que entró el día 12 con intención de pasar una semana y ahora se ve confinada hasta el 20 de abril, "sin dinero, sin ropa y sin el medicamento antidepresivo que tomo en España".

Una de las que está organizando a todo el grupo es Nabila El Barqui, que dejó en L'Hospitalet a su hijo de 11 años al cuidado de una hermana para una rápida visita a su madre en Larache. Ha tenido que alquilar un apartamento en Asilah que paga por semana.

"Todo lo que me queda son 100 euros y el apartamento me cuesta 90 a la semana. ¿Qué voy a hacer?", se pregunta, y se queja de no recibir ninguna ayuda, ni siquiera respuestas, de sus interlocutores en el Ministerio de Exteriores, que es también el de Marroquíes Residentes en el Extranjero, conocidos como "MRE".

Alami, de ITRAN, se pregunta por qué Marruecos, que ha permitido la salida de todos los extranjeros que así lo desearan, y que al mismo tiempo ha proporcionado ayudas a través de sus consulados de transporte y alojamiento para los marroquíes que se encontrasen en un tercer país, no está haciendo nada por estos MRE.

"Están tirados, sin dinero, y cuando llaman a pedir ayuda no hacen sino incluirlos en un listado. ¿De dónde partió la orden de prohibirles salir a su hogar?", se pregunta. EFE

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