¿El ejercicio físico te predispone a engordar?

¿El ejercicio físico te predispone a engordar?

"¿Engordar se refiere al incremento de músculo o de grasa? ¿Estoy machacándome en el gimnasio para nada? ¿Y si estoy consiguiendo justo lo contrario al objetivo deseado?", son algunas de los dilemas que se plantean muchas mujeres a diario y que surgen cuando se pone sobre la mesa un tema así.

De acuerdo a una investigación de la Universidad Estatal de Arizona, engordó casi el 70 por ciento de las personas sedentarias con soprepeso que empezaron a llevar a cabo el programa de entrenamiento planteado para este estudio (sesiones de 30 minutos en cinta de correr, tres veces por semana durante 12 semanas). Es más, algunas aumentaron hasta 4 kilos con un porcentaje alto de grasa (y no de músculo). Respecto al 30 por ciento restante de mujeres que participaron del análisis, algunas se mantuvieron en el mismo peso y otras adelgazaron (siendo precisamente las que consiguieron perder grasa al principio del entrenamiento). Eso sí, tal y como recalca el estudio, todas ellas mejoraron su resistencia aeróbica. ¿Cómo es esto posible?

¿ES GRASA O MÚSCULO?

Existen varias explicaciones para ese incremento de peso que experimentan muchas mujeres al comenzar un deporte (justo cuando desean lo contrario). Según los especialistas, subir de peso al empezar a hacer ejercicio es algo bastante habitual, ya que es consecuencia de la mejor respuesta metabólica a nivel muscular. Con la actividad física, se optimizan los recursos energéticos (aumenta el glucógeno) para tener suficiente vitalidad que permita una mayor tolerancia al esfuerzo. El glucógeno capta agua y esto contribuye al aumento de peso. No obstante, los expertos destacan que este peso sólo refleja un cambio de tendencia positiva: "menos grasa y más músculo”, dicen.

Pero, aunque esa es la tendencia generalizada, también hay otra realidad comprobada por varios estudios: el ejercicio físico en mujeres androides (con tendencia a acumular grasa en la zona central del tronco y abdomen) disminuye el peso y aumenta la masa muscular, mientras que en el caso de las mujeres ginoides (las que tienden a acumular grasa en la zona inferior de su cuerpo, es decir, abdomen inferior, nalgas y muslos) el entrenamiento puede provocar un aumento de la grasa corporal debido a una mayor ingesta en respuesta al ejercicio.

EL EJERCICIO DA HAMBRE. ¿ESO ENGORDA?

Ese hambre voraz con el que se llega a casa después del gym tiene una explicación científica. Los ejercicios agudos de larga duración e intensidad moderada disminuyen los niveles de leptina mientras que aumentan los de ghrelina acilada. ¿Y qué significada todo esto? Que luego de la actividad deportiva es normal que aparezca el hambre y que se quiera comer más, precisamente por el aumento de la hormona del apetito.

¿PESARSE ES SUFICIENTE PARA VALORAR LA EFICACIA DEL ENTRENAMIENTO?

De acuerdo a los médicos y nutricionistas, claramente no. Hay que tener en cuenta que los efectos del ejercicio sobre el peso no son tan inmediatos como cuando se hace una dieta (se producen después de alrededor de 2 meses de practicar actividad física intensa, es decir, unas 3 veces por semana con sesiones de una hora de duración). A su vez, los expertos dejan en claro que que lo importante es no relacionar siempre el aumento de peso con un aumento de grasa.

Sin embargo, todo depende de la persona, la frecuencia del ejercicio y la intensidad.

Fuente: Rumbos Digital

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