La salud es la infelicidad de los venezolanos

La salud es la infelicidad de los venezolanos

Los pacientes para ser operados en el Hospital Pérez Carreño deben llevar todos los insumos, incluyendo bisturí. El costo puede pasar de los 100 dólares, que debido a la hiperinflación que se vive en Venezuela puede significar más bolívares que lo que costó el hospital hace 50 años.

Cuando Hugo Chávez (1999-2013) se encontraba en pleno delirio terrenal, prometía que su revolución buscaba “la mayor suma de felicidad posible para el pueblo venezolano”.

Nicolás Maduro tomó el testigo hace 7 años y el 24 de octubre de 2013 anunció la creación del “viceministerio para la Suprema Felicidad Social del pueblo venezolano” precisando que sería “un viceministerio para la coordinación de estas misiones, grandes misiones presidenciales que tendrá el objetivo de la suprema felicidad social".

El médico Rafael Ríos fue el primer y único viceministro para la Suprema Felicidad en Venezuela. Este viceministerio estaría enfocado en la atención de personas con discapacidad, en situación de calle, adultos mayores y niños .
Para alcanzar los objetivos de felicidad la atención a la salud debería estar en los primeros lugares . La realidad en la Venezuela de hoy muestra que no es así.

El Hospital Miguel Pérez Carreño, en Caracas, inaugurado en enero de 1970, fue uno de los centros de salud, dependiente del Seguro Social, más grandes y completos. Actualmente es un centro de sufrimiento.

La afirmación puede ser ilustrada con un caso, que no es único: El pasado viernes 13 de noviembre llegó a ese hospital un trabajador con cortada profunda en tres dedos de la mano izquierda debido a un machetazo que se dio de manera accidental. La herida tenía una sutura provisional porque requería cirugía especializada.

Ese día no fue atendido y lo citaron para el sábado 14. Nada. De nuevo para el lunes 16. Ese día le dieron la lista para que los familiares compraran todo lo necesario, incluyendo algodón y anestesia. Total: 150 dólares. No apareció el médico.

El martes 17 el hombre entró a quirófano. Los familiares respiraron. Alegría de tísico. Faltaba anestesia. “Yo no hice la lista”, fue la excusa del médico cuando los familiares reclamaron.

El Miércoles 18 de noviembre, el trabajador finalmente fue operado. Situaciones similares se presentan a diario en los hospitales venezolanos, donde se refleja el deterioro del sistema de salud, que tiene su expresión en estadísticas del Banco Mundial, según las cuales, “Venezuela es el país de Latinoamérica con menos camas en hospitales por cada mil habitantes, después de Guatemala y Honduras. La disponibilidad de camas en los hospitales ha disminuido a una tasa de 3,2% interanual, de 1,47 camas por cada mil habitantes en 1996 a 0,9 camas en 2011, último año reportado”.

Las cifras están contenidas en un estudio del economista José Noguera Santaella titulado “Venezuela en El Nudo Gordiano” (1), donde se refiere al tema.

Sobre medicina preventiva, Noguera Santaella afirma que “Venezuela es el país con el menor porcentaje de niños vacunados contra el sarampión antes de cumplir un año de edad, solo superado por Bolivia, República Dominicana y Haití. Este porcentaje disminuyó de 92% de niños vacunados en 1998 a 87% en 2011”. Agrega que para 2014, “varias enfermedades que se consideraban erradicadas han resurgido con fuerza debido a la negligencia de las autoridades”.

Parte esa negligencia es el sueldo que recibe el personal de salud, incluyendo los médicos: menos de 3 dólares mensuales. Por tal motivo, muchos médicos especializados han migrado y los pocos que quedan cobran honorarios entre 30 y 40 dólares, algo difícil de pagar para unos; imposible para otros.

En el caso de nuestro protagonista-ejemplo de esta nota, la operación en una institución privada costaba 3 mil dólares. Eso, al momento de escribir esta nota -20 de noviembre del 2020- cuando el precio del dólar está a Bs. 826.375 esa operación de mano costaría más de 29 veces la inversión del Pérez Carreño entre construcción y equipos que fue -hace 50 años- de Bs. 83.547.000 según información de la Revista del Centro Médico de Caracas

Es como para ponerse a llorar de infelicidad. @erondoni

Enrique Rodón Nieto – Informe21

(1) Venezuela en el Nudo Gordiano, José Noguera Santaella, Editorial Dabhar 2018, págs. 85-86

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