Las dificultades más intensas de un "adicto" a las harinas

Las dificultades más intensas de un "adicto" a las harinas

Pocas cosas pueden costar más, para quien goza del buen comer, que eliminar las harinas de su alimentación. Este enemigo en potencia amenaza desde todos los puntos cardinales y aparece en el desayuno, el almuerzo, la merienda y la cena. Los harinadependientes deben sortear muchos obstáculos a la hora de someterse a una dieta. Aquí, algunos de ellos.

1 - Suspender galletitas: las acompañantes de desayuno, merienda y demás colaciones son una perdición para quienes se entregan a las harinas. Apartarlas de la dieta es uno de los mayores desafíos.

2 - Dejar el pan: el enemigo número uno. Para empezar la dieta, prohibidas las panaderías. Cualquier panificado debe estar bajo siete llaves.

3 - Evitar la pizza: se termina la facilidad y el placer del delivery. No más masa ni mozzarella.

4 - No consumir snacks: palitos, chizitos, papas fritas y demás pasan a la historia en medio de una fuerza de voluntad a prueba de balas.

5 - No convertir todo en un sándwich: un clásico de los fanáticos de las harinas es ponerle pan a todo. Deben decirle adiós al sándwich de carne, de fiambres, de tortilla o de cualquier tipo de milanesas.

6 - Imaginar nuevos desayunos y meriendas: cereales, frutas o galletas de arroz deberán acompañar las infusiones. No más café con medialunas ni mate con bizcochos de grasa.

7 - Cancelar las comidas rápidas: ningún combo excluye de sus ingredientes a las harinas. Por lo tanto, visitar esos locales gastronómicos será otra de las actividades suspendidas.

8 - Planear seriamente la vianda laboral: no es novedad que comer fuera de casa dificulta seriamente toda dieta. Si lo que se pretende, además, es quitar pastas y panificados, la tarea se vuelve aún peor. Organizar un plan semanal (y respetarlo) es una buena estrategia.

9 - Tener autocontrol en un evento social que incluya comida: juntarse con amigos, ir a una fiesta o a un encuentro grupal laboral es casi una provocación. Poder elegir el alimento saludable por sobre los demás será un trabajo que llevará tiempo.

10 - Convencerse de que fruta puede ser postre: panqueques, helado, tortas y tartas ya no son palabras del lenguaje diario. Habrá que amigarse con las frutillas, los duraznos y las naranjas, al terminar el almuerzo o la cena.

Fuente: Entremujeres

EA

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