Pedro J. Torres: Descubren en flora intestinal de niños mexicanos dos bacterias asociadas a la obesidad infantil

La danza, el baile, contribuyen al buen estado de salud. Pedro J. Torres con la esposa de Sting, la actriz, directora y productora Trudie Styler

Según la Organización Mundial de la Salud, en los últimos cuarenta años el número de adultos obesos en el mundo se ha multiplicado por seis, es decir que de 100 millones, en cuatro décadas la cifra se ha elevado a 671 millones y afecta al 19% de la población en todo el planeta. Y respecto a la obesidad infantil, las cifras son bastante más preocupantes: en el mismo periodo, el número de niños y adolescentes con problemas de obesidad creció de once millones hasta 124 millones, es decir que se ha incrementado más de diez veces. La Fundación Torres-Picón (FTP) persiste en sus actividades y labores de divulgación preventiva, al momento de compartir esta nota.

En la actualidad, es México el país que presenta los índices de obesidad infantil más elevados del mundo y ocupa el segundo lugar en obesidad en adultos, superado sólo por Estados Unidos; en esa nación, uno de cada siete adultos y tres de cada diez niños de catorce años o menos tienen problemas de obesidad o sobrepeso. Y es precisamente en México donde se ha efectuado un hallazgo que puede ser de gran significación en la lucha contra la obesidad infantil.

En efecto, en un comunicado publicado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), se dio a conocer que un equipo de científicos del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen) y de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) descubrieron evidencias de una posible asociación entre la obesidad infantil y la presencia de dos bacterias en la flora intestinal de niños mexicanos.

En un análisis realizado a 138 niños con edades comprendidas entre los seis y los doce años de edad, de los cuales 67 tenían peso normal y 71 presentaban obesidad, los expertos hallaron una mayor abundancia de la bacteria Bacteroides eggerthii en la microbiota de los niños obesos, en tanto que en la microbiota de los niños con peso normal era más abundante una especie aún no clasificada de la familia de bacterias denominada Christensenellaceae.

Blanca Estela López Contreras, investigadora de la Unidad de Genómica de Poblaciones Aplicada a la Salud de UNAM/Inmegen e integrante del equipo de investigadores, precisó que estos resultados no significan que la presencia de estas bacterias sean las responsables de la obesidad o que protejan contra ella, sin embargo son un excelente punto de partida para estudios a futuro para determinar si estos microorganismos cumplen alguna función en la aparición de la obesidad, así como servir de orientación para la elaboración de recomendaciones alimentarias.

La flora intestinal humana o microbiota es un ecosistema compuesto por entre 1.000 a 100.000 millones de microorganismos de diferentes tipos, que existen en el tracto intestinal de cada persona desde el momento de su nacimiento y que va evolucionando dependiendo del tipo de alimentación que reciba. La microbiota cumple un papel vital en el proceso de la digestión y en el control de microorganismos que podrían ser perjudiciales, además interviene en el fortalecimiento del sistema inmune, la regulación de los niveles de colesterol, el control del estrés, de la ansiedad, la resistencia a la insulina y en la producción de neurotransmisores.

No obstante, explicó López Contreras, han encontrado que alteraciones en su composición están asociadas con la aparición de trastornos de salud, como obesidad y problemas metabólicos.

Señaló que, a pesar de los descubrimientos realizados, todavía no se ha podido determinar cuál es exactamente la influencia de estas bacterias sobre el aumento de peso y la acumulación de tejido graso; existen sospechas de que estarían asociadas a un aprovechamiento más efectivo del contenido energético de los alimentos, pero los científicos aún no están seguros de cómo sucede.

Asimismo apuntó la experta que estas bacterias halladas en la macrobiota de niños mexicanos obesos ya habían sido encontradas con anterioridad en niños del Reino Unido.

Expresó que deben realizarse estudios más extensos en este campo, a fin de profundizar en el conocimiento de la función de cada microorganismo presente en el cuerpo humano y determinar la responsabilidad que cada uno pueda tener o no en el desarrollo de la obesidad infantil.

Es posible tomar medidas e impulsar acciones preventivas de la obesidad desde muy variados grupos humanos y regiones en el mundo. Entre tanto, desde la Fundación Torres-Picón, celebramos el compromiso de la gente con los hábitos saludables, la cultura sana y el bienestar de nuestros niños y jóvenes, por lo que nos sumamos al llamado de la Organización Mundial de la Salud, señaló Pedro J. Torres, presidente y vocero de la FTP.

La Fundación Torres-Picón está dedicada a la prevención de la obesidad y el sobrepeso infantil, así como a la promoción de la educación, las artes y la cultura como medios idóneos para la superación personal de niños y jóvenes, así como alcanzar el desarrollo social; viene cumpliendo una valiosa actividad divulgativa en apoyo a los llamados y alertas realizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

GF/EDC

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