Pedro J. Torres: Jóvenes estadounidenses podrían vivir en un mundo donde la obesidad sea lo normal

Líderes y autoridades, comunidades y centros de estudio debemos perseverar en prevención de la obesidad en el mundo. Pedro J. Torres con el ex embajador de EE.UU. en Chile Gabriel Guerra Mondragon

Según las últimas cifras publicadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en los Estados Unidos el 36,5% de la población adulta es obesa, y aún más, este país ocupa el primer lugar en el mundo en cuanto a obesidad infantil y juvenil, lo cual ya de por sí es bastante preocupante; sin embargo, un estudio realizado recientemente y publicado el pasado miércoles 29 de noviembre en el New England Journal of Medicine, ha revelado cifras aún más alarmantes que indican que, de continuar las actuales tendencias, el 57,3% de los niños y adolescentes estadounidenses serán obesos a la edad de treinta y cinco años; esta información se comparte y circula desde la Fundación Torres-Picón como una colaboración en divulgación preventiva.

Refiriéndose a los resultados de este estudio, el diario USA Today advierte que los hijos de la llamada “generación del milenio”, denominados a su vez la “Homeland Generation” pueden estar dando inicio a un “mundo donde la obesidad podría ser la nueva normalidad”.

Zachary Ward, investigador de la Harvard T.H. Chan School of Public Health y principal responsable del estudio, explicó que para alcanzar estos resultados, los especialistas acumularon los datos de talla y peso de 41.567 niños y adultos, obtenidos en unas 176.720 observaciones efectuadas en cinco estudios longitudinales representativos en todo el país, y realizaron trayectorias simuladas de crecimiento a lo largo de la vida, ajustando las tendencias del siglo; posteriormente produjeron mil poblaciones virtuales con un total de un millón de niños y jóvenes hasta los diecinueve años de edad, representativos de la población estadounidense en 2016 y efectuaron proyecciones de sus trayectorias de vida, en cuanto a peso y estatura, hasta alcanzar los treinta y cinco años.

Según Ward, los modelos aplicados en el estudio predijeron que el 57,3% de los niños de hoy, con un intervalo de incertidumbre de entre 55,2 y 60%, serán obesos a los de treinta y cinco años de edad, de los cuales aproximadamente la mitad lo serán desde la infancia.

Las simulaciones indicaron que el riesgo relativo de sufrir de obesidad en la edad adulta se incrementó con la edad entre los niños con sobrepeso, los cuales ya presentarán una obesidad severa a los diecinueve años; y a esta edad, la probabilidad de no sufrir de obesidad a los treinta y cinco se redujo del 21,0% al 6,1%.

El experto destacó la importancia de incrementar las medidas destinadas a prevenir la obesidad desde la infancia y extender dichas medidas hasta la adultez temprana; señaló que este estudio “es el primero en hacer predicciones precisas para la generación actual de niños”, y sus hallazgos indican que “en general, la mitad de las personas que serán obesas a los treinta y cinco años ya son obesas a los veinte años”.

Por su parte, Stephen Daniels, presidente de pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado, aseguró que los resultados de este estudio, en el cual no tomó parte, reflejan que las causas de esta epidemia de obesidad se encuentran en los “cambios profundos en la actividad física y la dieta”, los cuales se ha convertido en un problema arduo de enfrentar ya que, dadas las características de la sociedad actual, tanto para los niños como para sus padres es más fácil optar por el consumo de bebidas azucaradas y comidas rápidas, “altas en calorías y bajas en nutrientes”, antes que elegir alimentos saludables; además, en los tiempos que corren, los niños y jóvenes pasan demasiadas horas al día inmóviles frente a una pantalla de computadora o de televisión, lo cual sólo contribuye a fomentar aún más la obesidad que amenaza la salud y aún la vida de las nuevas generaciones.

Esta información reseñada por agencias internacionales de noticias así como por medios de comunicación, especializados o no, conduce a necesarias reflexiones respecto a nuestro modo de alimentarnos, comenta la Fundación Torres-Picón. Igualmente, agrega, se trata de un asunto al que se debe hacer seguimiento.

Pedro J. Torres, portavoz y directivo de la fundación, dedicada entre otros objetivos a prevenir el sobrepeso y la obesidad infantil, plantea la importancia de acudir a chequeos y control con el médico, quien está preparado para diagnosticar y definir la manera correcta de atender cada caso, contando con el concurso de otros profesionales de la salud, dado el carácter multifactorial de la enfermedad.

GF/EDC

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