Pedro J. Torres: La madurez sexual puede acelerarse en las niñas con obesidad

Pedro J. Torres y su esposa Blanca Cecilia Picón Febres de Torres, invitan a más personalidades a apoyar las acciones preventivas de la obesidad.

Desde hace algunas décadas, el sobrepeso y la obesidad infantil se han convertido en un fenómeno creciente, cuyas repercusiones en la salud de los niños son cada vez más preocupantes; recientemente, especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco han señalado que una de estas consecuencias consiste en un adelanto de la maduración sexual en las niñas que presentan esta condición. Se trataría de la identificación de una nueva consecuencia o efecto de padecer obesidad, comenta Pedro J. Torres, de la Fundación Torres-Picón.

En este sentido, informó el doctor José Manuel Segura Zavala, titular de Tococirugía del Hospital de Ginecoobstetricia del IMSS, que mientras en el pasado la edad promedio del primer ciclo de la menstruación era entre los doce y los catorce años, las alteraciones en la alimentación y el estilo de vida que se han venido registrando en los últimos tiempos están induciendo que las niñas obesas experimenten su menarca o primera menstruación a edades tan tempranas como los nueve o diez años.

“La menstruación aparece a edades más tempranas, influyen la alimentación, las condiciones climáticas, pero la obesidad infantil juega un papel muy importante en este fenómeno biológico y social, es una cuestión hormonal, hay un estrógeno que se produce en células grasas y desencadena estímulos que causan la menarca; es un efecto bola de nieve”, explicó el doctor Segura Zavala.

Estos procesos hormonales afectan no sólo al organismo de la niña sino que también altera su psicología, provocando que surjan en ella inquietudes que ya no corresponden a la infancia sino que tienen que ver con la reproducción, de manera que “no es extraño que se presente al poco tiempo un embarazo para el cual la paciente no está preparada mental, familiar ni económicamente”.

En su labor de hacer prevención y compartir información relevante relacionada con el problema de la obesidad infantil, Pedro J. Torres, portavoz y directivo de la Fundación Torres-Picón, estima necesario crear conciencia sobre las secuelas de esta grave epidemia global, sobre la que viene llamando la atención la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La edad de la futura madre es un factor que debe considerarse a la hora de determinar si un embarazo es de alto riesgo desde el punto de vista clínico, a causa de la falta de madurez anatómica de la gestante; un embarazo precoz puede causar una baja inmunológica grave, una infección, la ruptura prematura de membranas, anemias y hemorragias durante el parto.
“La principal consecuencia en estos casos es un parto prematuro en el que el bebé nazca antes de los seis meses, es decir con menos de veintisiete semanas”, advirtió el especialista.

Ello no es una exageración del médico Manuel Segura, es un riesgo lógico que puede derivarse de la aceleración de la madurez sexual, producto de la obesidad en las niñas, dijo Pedro J. Torres.

GF/EDC

Categoria: