Pedro J. Torres: Por medio del deporte se controla y trata la obesidad

Pedro J. Torres y su esposa Blanca Cecilia Picón Febres de Torres, invitan a apoyar las acciones preventivas de la obesidad y a promover las artes y la cultura entre los niños y jóvenes

El manejo y tratamiento del sobrepeso y de la obesidad con la actividad física es una importante medida, ya que diferentes investigaciones han reportado los efectos positivos que tiene en la reducción del peso así como de la acumulación de grasa en personas con sobrepeso y obesidad. Tales efectos incluyen una mejora en los factores de riesgo cardiovasculares (descenso en la presión arterial, descenso del LDL (colesterol malo), aumento del HDL (colesterol bueno), descenso de los triglicéridos y mejor tolerancia a la glucosa, entre otros). Esta información fue comentada desde la Fundación Torres-Picón, que viene trabajando comunicacionalmente sin fines de lucro en prevención en salud y especialmente en el problema de la obesidad infantil.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) viene alertando sobre las características de epidemia global que ha alcanzado el asunto. El sobrepeso y la obesidad son definidas por un índice de masa corporal (IMC) de 25-29,9 y mayor de 30 respectivamente. Se caracterizan por la acumulación de niveles excesivos de grasa corporal y contribuye a las enfermedades cardiacas, hipertensión, diabetes y algunos cánceres, así como dificultades psicosociales y económicas.

El deporte unido a una alimentación variada y saludable, será la base fundamental para abordar este tipo de problemas y encaminarnos hacia modelos de vida saludables.

Un excelente artículo publicado por elnortedecastilla.es que en esta oportunidad comentamos y compartimos, explica qué consideraciones básicas se deben tener en cuenta si tenemos sobrepeso u obesidad y decidimos comenzar un programa de entrenamiento; y las enumera de la siguiente forma:

1. Realizar un chequeo médico previo para conocer posibles factores de riesgo que se puedan tener de cara al ejercicio, con el fin de saber qué es lo que se debe y no se debe hacer en cada caso, conociendo posibles contraindicaciones médicas a tener en cuenta a la hora de diseñar un programa de entrenamiento de calidad y adaptado a la persona que lo va a ejecutar.

2. Realizar actividades físicas que aumenten el gasto calórico, predominantemente ejercicios cardiovasculares, ya que van a ser el pilar fundamental para incrementar nuestro gasto calórico. Es ideal combinarlos con entrenamiento de fuerza (con pesas), lo cual puede aumentar notablemente la quema de calorías tras el ejercicio y nos ayudará a mantener nuestra masa muscular activa y sana y de esta manera encaminarnos a la reducción del peso graso, siempre con una buena progresión y adaptación del entrenamiento en función del nivel de forma física y dependiendo del caso con el que estemos trabajando (ejemplo: ante el mismo objetivo, que en este caso es la pérdida de peso, no será lo mismo el entrenamiento para una persona que haya practicado deporte durante 6 años que para una persona que nunca ha hecho ejercicio).

3. No realizar actividades que supongan impacto en las articulaciones (correr, saltar…), al menos al principio, ya que nuestras articulaciones no están preparadas para soportar el exceso de peso, por tanto repercutirá en nuestra salud articular. Soportar nuestro peso en ciertas acciones (las que llamamos de impacto) no es lo ideal y posiblemente no va a ser saludable para nuestro cuerpo cuando hablamos de personas con sobrepeso u obesidad.

4. Llevar una alimentación que suponga un balance calórico negativo, es decir que gastemos más calorías de las que ingerimos, llevando una alimentación completa pero con una evidente restricción calórica.

Otra pregunta formulada y respondida en la nota publicada en digital por elnortedecastilla es, aclara cuánta es la cantidad necesaria de ejercicio físico para una reducción del peso corporal.

Tenemos que diferenciar entre pérdida de peso (donde no distinguimos de dónde viene esa pérdida) y pérdida de peso graso (donde la reducción del peso es proveniente de la grasa).

Lo más saludable es encaminarnos a una disminución del peso graso conservando la masa muscular.

Agregando que, es importante realizar actividad física de manera regular durante la semana, al menos 3 días por semana, aunque muchos expertos recomiendan una frecuencia de 4 o 5 días incluso. Esto es fundamental para mantener un balance calórico negativo día a día, y progresivamente ir bajando de peso. Se recomienda acudir a un buen profesional de la actividad física, profesional médico y profesional en nutrición, ya que el trabajo conjunto de ambos facilitará el progreso hacia la pérdida de peso.

Pedro J. Torres, al frente de la Fundación Torres-Picón, enfocada en prevención de la obesidad y el sobrepeso infantil, así como en la promoción de la educación, las artes y la cultura como medios idóneos para la superación personal de los jóvenes y el desarrollo social, a propósito de la citada información indicó que los últimos años, y 2016 no ha sido la excepción, numerosos medios de comunicación, que incluyen televisoras, periódicos y revistas digitales e impresas, además de las agencias de noticias, vienen prestando su responsable y valioso apoyo alrededor del mundo a la tarea de prevenir la obesidad y sus secuelas.

GF/EDC

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