Prevención y tratamiento de la onicocriptosis

Prevención y tratamiento de la onicocriptosis

La onicocriptosis afecta aproximadamente al 15% de las personas en algún momento de su vida. Para su prevención es importante conocer los factores de riesgo y aplicar una serie de cuidados específicos.

La onicocriptosis o uña incarnada es una patología que comúnmente se presenta en el dedo gordo del pie, aunque puede afectar a cualquier dedo. Aparece cuando la uña penetra la piel del dedo, produciendo dolor e inflamación.

Prevención de la onicocriptosis
Para prevenir la aparición de la onicocriptosis, es necesario conocer las causas que la originan. Hay dos tipos de factores que predisponen a la aparición de esta afección:

Factores congénitos: aquellos que vienen determinados por la morfología propia del pie de la persona. Las alteraciones más comunes son: nacimiento de la uña ancho y alteraciones de la falange distal del dedo o en la forma de la uña.

Factores desencadenantes: aquellos mecanismos externos que favorecen que la uña se clave en la piel del dedo. Los más habituales son: el uso incorrecto del cortauñas, uso de calzado inapropiado y traumatismos.

La prevención se va a centrar en evitar los factores desencadenantes. Para ello se recomienda seguir las siguientes pautas:

1. Uso de calzado adecuado a nuestra morfología y tipo de pisada
El uso de zapatos demasiado estrechos favorece el aumento de presión sobre los dedos del pie, especialmente en el caso del dedo gordo y meñique. Esto puede provocar que la uña se clave en la piel, provocando dolor e inflamación.

Por tanto, hay que elegir un zapato que sea lo suficientemente ancho y evitar el uso de tacones, que provocan presión en los dedos por la inclinación del pie, y de zapatos acabados en punta.

Otro factor que puede favorecer la aparición de la onicocriptosis es no tener en cuenta nuestro tipo de pisada a la hora de elegir el calzado, ya que la forma de caminar puede influir a la parte lateral de la uña.

Para prevenir este problema se recomienda realizar un estudio de la pisada y elegir un zapato acorde con nuestras necesidades o usar plantillas especiales para reducir los puntos de presión si fuese necesario.

2. Correcta higiene y corte de uñas
La causa más frecuente de onicocriptosis es realizar el corte de uñas de forma incorrecta. Para evitarlo, hay que seguir una serie de consejos para la higiene diaria de los pies y para su arreglo:

Mantener los pies secos y limpios
Es importante prestar atención al secado de los pies cuando se sale de la ducha y no mantenerlos mojados durante demasiado tiempo. Además, hay que utilizar un jabón adecuado y detenerse en todas las zonas donde se pueda acumular suciedad.

Corte de uñas
Es necesario seguir una serie de pautas para que el corte de uñas resulte adecuado y no favorezca la aparición de esta afección:

Se recomienda poner los pies en agua caliente para que las uñas se ablanden y sea más fácil su recorte.

La forma correcta de cortarlas es en línea recta, ya que si se redondean los bordes laterales estos pueden crecer encorvándose y penetrando en la piel.

Es importante limar las uñas con cuidado de no dejar ningún pico o espícula susceptible de clavarse en la piel.

Usar las herramientas adecuadas: cortauñas o tijeras rectas y precisas, no curvas.

Tratamiento de la onicocriptosis
Hay dos tipos de tratamientos para la onicocriptosis: el tratamiento quirúrgico y el conservador.

Tratamiento conservador
Este tratamiento se puede aplicar si no hay presencia de granuloma, que es una protuberancia de color rojiza en la zona afectada, formada por vasos sanguíneos que suelen sangrar al roce.

Consiste en realizar un corte liso en el borde de la uña para eliminar la espícula que se ha clavado en la piel. Posteriormente, estaría indicado aplicar curas para que la herida cierre sin infectarse, así como técnicas de reeducación unguneal para favorecer el crecimiento correcto de la uña.

Tratamiento quirúrgico
Si hay presencia de granuloma y el tratamiento conservador no es suficiente, se suele aplicar cirugía ambulatoria. Hay varias técnicas para operar una uña incarnada, pero lo más habitual es extirpar la lámina ungueal de forma total o parcial así como la zona germinativa correspondiente. Esto asegura que el problema remita de forma permanente.

Fuente: Mejor con Salud / EB

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