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¿Pueden los anticuerpos de tiburón ayudar contra COVID-19?

¿Pueden los anticuerpos de tiburón ayudar contra COVID-19?

La lucha contra el coronavirus ha sido liderada por el desarrollo de vacunas, ya que suponen una terapia preventiva que nos protege de la infección, síntomas graves e incluso la muerte. Sin embargo, debido a las limitaciones de acceso a la vacuna, también se han estudiado terapias complementarias, como el uso de anticuerpos de tiburón.

¿Cómo son los anticuerpos de tiburón?

Los tiburones, tienen un sistema inmunitario desarrollado parecido al nuestro. Los anticuerpos en esta especie tienen la función de recorrer el organismo y detectar peligros para eliminarlos antes de que invadan las células.

Aunque desempeñan la misma función que nuestros anticuerpos, presentan algunas diferencias. Por ejemplo, los anticuerpos de tiburón son mucho más pequeños y tienen más partes capaces de detectar antígenos, especialmente en zonas de difícil acceso para nuestros anticuerpos que son más grandes y rígidos.

Este tipo de anticuerpos, llamados VNAR, también presentan ciertas ventajas en el desarrollo y optimización como tratamientos para diferentes enfermedades, porque se pueden adaptar a las necesidades en formulación y preparación.

Dos estudios publicados a finales del año pasado en las revistas científicas Nature communications y en FASEB Journal por dos grupos de investigación  independientes han demostrado que estos anticuerpos VNAR pueden neutralizar la entrada y potencia de infección del SARS-CoV-2.

¿Por qué anticuerpos de tiburón?

El motivo por el que estos investigadores decidieron comprobar si los anticuerpos de tiburón podrían ser una terapia adicional contra la COVID-19 es porque ya se habían realizado estudios sobre este tipo de anticuerpos y su potencial desarrollo “a medida” contra distintos antígenos, reseña muyinteresante 

Basándose en análisis previos y una serie de modelos para confirmar que los anticuerpos VNAR generados se unían a las moléculas del coronavirus, los investigadores se centraron en dos moléculas de todas las que desarrollaron:

  • Anticuerpo 3B4
  • Anticuerpo 2C02

Ambos anticuerpos son capaces de unirse a la proteína S (spike) del coronavirus, que es la encargada de reconocer unirse a la superficie de nuestras células y comenzar la infección. Sin embargo, los anticuerpos 3B4 y 2C02 bloquean regiones diferentes.

Al analizar los resultados, los investigadores sugieren que el uso combinado de ambos VNAR podría ser la opción óptima para neutralizar la entrada del coronavirus en nuestras células al inhabilitar la proteína S por ambos frentes.

Además, se cree que esta eficacia tan potente puede deberse a su tamaño. Al ser mucho más pequeños y flexibles que nuestros anticuerpos, es posible que sean capaces de “colarse” entre los resquicios de la proteína S que no puede ser bloqueada por nuestro sistema inmunitario.

Anticuerpos eficaces contra distintas variantes

Una de las grandes preocupaciones sobre la pandemia sigue siendo la aparición de nuevas variantes y el riesgo de pérdida de inmunidad conseguido con las vacunas contra la variante original.

Por eso, los investigadores también comprobaron la eficacia de los VNAR contra las variantes disponibles hasta la fecha. Los resultados confirmaron que estos anticuerpos de tiburón mantenían su capacidad de neutralización de las variantes Alpha, Beta y Delta del coronavirus.

Una terapia para otros coronavirus

Algunos de los experimentos adicionales realizados en este estudio se basaron en comprobar si estos VNAR podrían bloquear otros tipos de coronavirus que se encuentran en murciélagos. Los resultados fueron muy positivos contra el SARS-CoV-1 y el MERS-CoV, ya que comparten algunas moléculas con el SARS-CoV-2.

Incluso se llegó a probar si era capaz de neutralizar otro coronavirus que está presente en poblaciones de murciélagos y que es capaz de infectar células humanas pero que aún no causado ningún brote en nuestra población: el WIV1. Uno de los anticuerpos VNAR también fue capaz de neutralizar este virus.

Un proyecto todavía en proceso

Estos estudios se han realizado en modelos de laboratorio utilizando líneas celulares como sistemas de infección artificial. Estos experimentos son de gran utilidad para analizar la capacidad neutralizante contra la infección, pero presentan limitaciones evidentes.

Hasta que estos anticuerpos llegaran a ser una terapia al alcance de los profesionales sanitarios, es necesario realizar estudios en modelos animales y ensayos clínicos en humanos, lo que podría llevar varios años.

En el caso de probar su eficacia en humanos, esta terapia de anticuerpos podría servir no sólo contra la COVID-19 sino contra otros tipos de coronavirus que tengan una estructura similar, y que pudieran suponer un riesgo para humanos en el futuro.

La probabilidad de que esto ocurra parece más alta de lo que hace unos años se creía, por lo que disponer de tratamientos complementarios ya desarrollados y probados en modelos animales supondría un gran avance y ahorro de tiempo si llegaran a necesitarse. En ciencia, lo invertido se cosecha a años vista, y es preferible estar preparados que ir a contrarreloj, especialmente en una pandemia. YS (Foto Pixabay)