Síntomas de una ETS que necesitan revisión

Síntomas de una ETS que necesitan revisión

Hay una serie de síntomas clave que nos alertan del posible contagio de una ETS. Su rápida detección facilitará una pronta recuperación. Aprende a reconocerlos y busca atención oportuna.

¿Conoces los síntomas que puede causar una ETS?
Las ETS son enfermedades que se transmiten a través del contacto sexual. Este incluye el contacto con la sangre, el semen, el fluido vaginal u otros fluidos corporales. A veces, estas infecciones se transmiten por vías no sexuales, como por ejemplo:

De madre a hijo durante el embarazo o el parto.

Agujas compartidas sin esterilización, vía de transmisión común entre personas drogodependientes.
Transfusiones sanguíneas sin un adecuado estudio del historial clínico del paciente que realiza la donación.

El problema es que muchos desconocen que han contraído este tipo de infecciones, ya que no siempre tienen manifestaciones clínicas evidentes. Por lo anterior, es importante informarse sobre los posibles síntomas de una ETS y, por supuesto, consultar a un experto en caso de padecerlos.

Sobre las enfermedades de transmisión sexual (ETS)
Los organismos que causan estas infecciones son virus, bacterias, hongos o parásitos. Entre las más comunes se encuentran: la clamidia, la gonorrea, el VIH/SIDA y el herpes genital.

Los antibióticos, antimicóticos, fungicidas y antiparasitarios pueden tratar y curar enfermedades causadas por bacterias, hongos y parásitos.

Actualmente no existe ningún fármaco que sea capaz de curar las ETS causadas por virus, pero hay medicamentos que pueden paliar los síntomas y mantener la enfermedad controlada. Por ello, es muy importante el uso de preservativos, tanto masculinos, como femeninos, para reducir el riesgo de contagio.

No hay forma que implique contacto sexual, que evite totalmente el riesgo de infección.

Síntomas de una ETS
Hay una serie de síntomas generalmente comunes a todas las enfermedades de transmisión sexual, como son: el picor o ardor genital, flujo vaginal alterado, dolor durante el contacto sexual, mal olor o sensación de malestar. Sin embargo, distinguir los síntomas en función de las ETS más comunes, hará más fácil su detección y posterior tratamiento.

1. Síntomas de la clamidia
La clamidia es una infección bacteriana del aparato genital. Si no se trata adecuadamente puede ocasionar infecciones más graves, así como cicatrices en las trompas de Falopio en las mujeres y prostatitis y epididimitis en los hombres. Sin embargo, usualmente es fácil de curar si se detecta a tiempo.

En ocasiones, la clamidia no presenta sintomas detectables o las personas infectadas los pueden confundir con otras enfermedades más cotidianas. Por ello, es importante que si has mantenido una relación sexual de riesgo, esto es, sin protección, acudas a tu centro de salud para realizarte las pruebas pertinentes. Entre los síntomas característicos de esta infección, cabe destacar los siguientes:

Micción dolorosa.
En la mujer, flujo vaginal atípico.
Sangrado entre periodos menstruales.
Secreción anormal en el pene.
Dolor en el bajo vientre.
Dolor en el contacto íntimo.
Sensibilidad o inflamación en los testículos.
Secreción o sangrado alrededor del ano.

2. Síntomas de la gonorrea
Al igual que la clamidia, la gonorrea está causada por una bacteria, por tanto los fármacos indicados para su tratamiento son los antibióticos. Aunque es una enfermedad del aparato genital, también se puede presentar en la boca, el ano, la garganta y los ojos.

Generalmente, los primeros indicios de infección aparecen a los diez días del contagio, sin embargo, en ocasiones puede carecer de síntomas, de manera que pasen semanas o meses hasta que seamos conscientes de la infección. Entre los signos clave para la detección de esta infección, destacamos los siguientes:

Secreción espesa o con sangre del pene o de la vagina.
Inflamación y dolor de los testiculos.
Dolor en el bajo vientre.
Micción frecuente y dolorosa.

3. Síntomas del VIH
El VIH es el virus de la inmunodeficiencia humana. Su infección provoca que el virus se multiplique en el organismo deteriorando el sistema inmunitario. El SIDA, es una enfermedad crónica, provocada por el VIH, que aparece cuando el sistema inmunitario se encuentra demasiado debilitado y no se ha recibido tratamiento para controlar la infección, así como cuando se contrae una infección oportunista, como motivo del descenso de las células CD4 (linfocitos T).

Una persona puede ser portador de este virus y no presentar la enfermedad, ni tener sus síntomas asociados. Vamos a diferenciar los síntomas en función del tiempo transcurrido desde el contagio:

Síntomas iniciales del VIH
Estos síntomas suelen desaparecer en unas semanas y pueden confundirse con los signos típicos de cualquier enfermedad viral, como gripe o catarro. Estos signos incluyen:

Fiebre.
Dolor de cabeza.
Dolor de garganta.
Diarrea.
Erupciones cutáneas.
Inflamación de los ganglios linfáticos.
Tos y dificultades respiratorias.

Síntomas tardíos del VIH
Los síntomas más persistentes pueden tardar en aparecer años tras el contagio. A medida que el virus se vaya multiplicando y deteriorando el sistema inmunitario, aparecerán los síntomas de infección por VIH en estadío avanzado:

Fatiga persistente.
Sudoraciones nocturnas y escalofríos con temblores.
Hinchazón de los ganglios linfáticos durante un periodo prolongado.
Diarrea crónica.
Dolores de cabeza persistentes.
Infecciones oportunistas e inusuales.

Para concluir…
Es importante tener en cuenta que los síntomas de una ETS pueden variar en cada paciente, según el tipo de infección y del nivel de respuesta de su organismo. Ahora bien, además de las ETS mencionadas, que suelen ser de las más comunes, la persona podría estar teniendo otro tipo de infección de transmisión sexual.

Por eso, para atenderlo de forma adecuada y oportuna, lo mejor es acudir al médico tan pronto como se perciban los síntomas. De este modo, el profesional puede evaluar los síntomas y realizar las pruebas pertinentes para un diagnóstico preciso.

Fuente: Mejor con Salud / EB

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